Pubertad

Los principales problemas que pueden presentarse en este período son: ginecomastia, pubertad precoz y pubertad retrasada.

Ginecomastia Puberal

La Ginecomastia es el aumento del tejido de la glándula mamaria en el varón, puede ser considerada normal o patológica. Es importante destacar que durante la pubertad el 50% a 90% de los adolescentes varones experimentan el crecimiento del tejido mamario uni o bilateral sin que tenga un significado patológico, lo que se denomina ginecomastia puberal. Con frecuencia genera angustia, inseguridad y dudas acerca de la reafirmación sexual del joven, el cual en ocasiones puede llegar a aislarse de sus pares por temor al ridículo. Es importante la valoración médica para investigar la eventual causa que en la mayoría de los casos es fisiológica, debiendo además despejar las dudas del adolescente y de su entorno familiar. Durante la vida de un individuo se describen 3 períodos en los que la ginecomastia es más frecuente: período neonatal debido a la estimulación de la glándula mamaria por los estrógenos maternos; período puberal y en el adulto mayor de 50 años debido a una disminución en la producción androgénica. En relación a la ginecomastia se describen 2 grandes grupos:

  • Ginecomastia puberal: se presenta en el varón después de iniciada la pubertad y es generalmente fisiológica
  • Ginecomastia patológica: se debe a una causa externa o enfermedad subyacente

La frecuencia de la Ginecomastia puberal es mayor a lo que habitualmente se cree. Hay estudios que informan un frecuencia de entre un 30 a 75 %. Las edades más frecuentes de aparición son entre los 10 a 16 años. En la mayoría de los casos puede disminuir en algunos meses y generalmente desaparece a los 2 – 3 años de evolución. Sólo en un 10 % de los pacientes hay persistencia del tejido mamario fuera de estos plazos. Se postula que se debería a un desbalance entre la relación de estrógenos y testosterona. En la ginecomastia de origen puberal existiría una conversión aumentada a nivel periférico de los andrógenos suprarrenales a estrógenos, en un período en que la concentración de testosterona es aún baja La ginecomastia patológica debe investigarse, dentro de sus causas tenemos: uso de drogas, hipogonadismo, tumores, enfermedades sistémicas. Finalmente debemos decir que la ginecomastia, es causa de preocupación para el paciente y se debe ser evaluada para determinar si hay alguna patología. La presencia de esta entidad en un niño prepuberal se considera siempre patológica y se debe estudiar.

Pubertad Anormal

Se define como pubertad anormal o patológica a la presencia, ausencia o progresión inadecuada de los eventos puberales para una edad determinada según sexo. De acuerdo a esta definición podemos encontrar 2 grandes alteraciones como son la Pubertad Precoz y Pubertad Retrasada. Ambas son entidades clínicas que pueden ser de origen idiopático (es decir, sin una causa definida), o ser secundarias a una causa orgánica. Existen factores que influyen en adelantar la pubertad como obesidad, sustancias químicas, Retardo en el crecimiento intrauterino, raza negra y factores que influyen en atrasarla como desnutrición, ejercicio extremo, deprivación psicosocial, enfermedades crónicas y altitud. Es por esto que todo niño o niña que no cumpla con los criterios establecidos en el desarrollo de una pubertad normal deben ser referidos a un centro asistencial para su adecuada evaluación. Por ejemplo, en Chile se acepta que el inicio de la aparición del botón mamario en las niñas, debe ocurrir a una edad igual o mayor a los 8 años. Si aparece antes de esta edad debe evaluarse, así como también debe investigarse la presencia de sangrado genital antes de los 10 años de edad, sobre todo si no va acorde a los grados de desarrollo puberal según los estadios de Tanner. También debe estudiarse a toda niña que no ha iniciado su desarrollo puberal a los 13 años o que no presenta su menarquia a los 16 años independiente del grado de desarrollo puberal alcanzado. En los varones se considera pubertad precoz cuando el inicio del desarrollo puberal ocurre antes de los 9 años, por otra parte se considera que podemos estar frente a un retraso puberal cuando estos eventos no han ocurrido a una edad cronológica de 14 años.

 

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((1)). Jara A. Crecimiento y desarrollo biológico. Maduración endocrina sexual. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003:p.40 -49

((2)). Muzzo S. Crecimiento estatural y desarrollo puberal normal y patológico. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 50 – 61

((3)). Schneider R. Alteraciones del desarrollo sexual femenino. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia.).Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 206 – 213

((4)). Lalwani S, Reindollar R, Davis A. Normal onset of puberty: have definitions of onset changed. In Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. WW.B. Saunders Company. 2003; (30) 2: p.279 – 286

((5)). Ugarte F. Pubertad Normal. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996:p. 1895 – 1901

((6)). Mericq M V. Ginecomastia. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996. p. 1915 - 1917

((7)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ) Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo ; 2003:p.16 - 23

((8)). Sotomayor K. Pubertad normal. En Apablaza, M.S.; Oyarzún, P. Ginecologia Infanto-Juvenil Temas Contingentes. Santiago: Publimpacto; 2016. p. 32-33

En la mujer, como ya se ha mencionado, la menarquia corresponde a la primera menstruación. Ésta marca el inicio de la etapa reproductiva y ocurre por lo general a los dos años de iniciado el desarrollo mamario, y luego del peak del estirón puberal. La tendencia en el tiempo ha sido hacia una edad cada vez más temprana de inicio de la menarquia, como resultado del mejoramiento de las condiciones de vida y el estado nutricional que han llevado finalmente a una maduración sexual más temprana. Es así como en Noruega la edad promedio de la menarquia disminuyó aproximadamente 4 años: desde 17,2 años en 1840 a 13 años en 1960. También se han registrado descensos en Finlandia, Suecia y Estados Unidos.

Es importante conocer que los 2 primeros años después de la menarquia hay una alta frecuencia de irregularidades menstruales debido a que la mayoría de los ciclos menstruales son de carácter anovulatorios. Sin embargo a pesar de que en la mayoría de los ciclos no ocurre la ovulación, las mujeres son potencialmente fértiles y pueden embarazarse si han iniciado actividad sexual. Es más, incluso pueden embarazarse sin haber presentado la menarquia, como en el supuesto en que el coito fecundante haya ocurrido justo en el período del ciclo que iba a dar origen a la menarquia, el resultado podría ser un embarazo. 

En el varón la presencia de espermatozoides en orina o espermarquia ocurre en general un año y medio después del inicio del desarrollo puberal. Esto es seguido de la aparición del vello púbico y del crecimiento del pene. Las primeras eyaculaciones conscientes ocurren a la mitad de la pubertad, aproximadamente a los 13,5 años, de lo que se deduce que existe la posibilidad de procrear si se tiene actividad sexual no protegida en este período.

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((1)). Jara A. Crecimiento y desarrollo biológico. Maduración endocrina sexual. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003:p.40 -49

((2)). Muzzo S. Crecimiento estatural y desarrollo puberal normal y patológico. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 50 – 61

((3)). Schneider R. Alteraciones del desarrollo sexual femenino. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia.).Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 206 – 213

((4)). Lalwani S, Reindollar R, Davis A. Normal onset of puberty: have definitions of onset changed. In Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. WW.B. Saunders Company. 2003; (30) 2: p.279 – 286

((5)). Ugarte F. Pubertad Normal. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996:p. 1895 – 1901

((6)). Mericq M V. Ginecomastia. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996. p. 1915 - 1917

((7)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ) Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo ; 2003:p.16 - 23

((8)). Sotomayor K. Pubertad normal. En Apablaza, M.S.; Oyarzún, P. Ginecologia Infanto-Juvenil Temas Contingentes. Santiago: Publimpacto; 2016. p. 32-33

Durante la pubertad se producen simultáneamente cambios importantes en todo el organismo, algunos más fáciles de demostrar y/o apreciar que otros por su intensidad y velocidad de aparición. Se produce un aumento en la velocidad de crecimiento estatural, llamado estirón puberal, un marcado cambio en la composición corporal, un importante desarrollo gonadal, de los órganos reproductivos y de los caracteres sexuales secundarios. (Ver tabla III). 

En los hombres como ya hemos mencionado, el primer signo es el crecimiento testicular, al crecer el testículo se produce mayor cantidad de testosterona que va a determinar el crecimiento peneano el que ocurre 12 – 18 meses después, alrededor de los 12,5 y 14,5 años aproximadamente. El desarrollo del pene y testículos se produce en un promedio de 3,5 años. Por otro lado tenemos que el vello pubiano (pubarquia) aparece cercano al inicio del desarrollo genital mientras que el vello axilar aparece más tardíamente, unos 2 años después del vello pubiano. Las primeras eyaculaciones ocurren a una edad promedio de 13,5 años. El vello facial se inicia a los 14,9 años y el cambio en la voz hacia una tonalidad más grave coincide con el estirón puberal el cual es más tardío que en las niñas pero es de mayor magnitud y se presenta en relación a un estadio III o IV de Tanner, aproximadamente a los 13 años de edad.

TABLA III Edad Promedio de Aparición de los Eventos Puberales en las Niñas

Evento Puberal

Edad promedio aparición (años)

Desarrollo mamario (Tanner II)

10.0 – 10.5 (años)

Vello púbico (Tanner II)

10.3 – 10.8 (años)

Velocidad máxima de crecimiento

11.2 – 11.7 (años)

Velocidad máxima en ganancia de peso

11.7 – 12.2 (años)

Desarrollo mamario (Tanner III)                        

11.3 – 11.8 (años)

Inicio vello axilar

12.3 – 12.8 (años)

Menarquia

12.6 – 13.1 (años)

Desarrollo mamario (Tanner IV)                  

12.5 – 13.0 (años)

Menstruaciones regulares

13.7 – 14.2 (años)

Desarrollo mamario (Tanner V)

14.0 – 14.5 (años)

Vello púbico (Tanner V)                              

14.0 – 14.5 (años)

En las mujeres la pubertad se inicia 1,5 a 2 años antes que los varones. La aparición del botón mamario, también denominada como telarquia ocurre en promedio a los 10,5 años, en general 2 años antes de la menarquia. El desarrollo de la mama se completa en un período de 4 años. El desarrollo del vello pubiano también denominado pubarquia, se inicia alrededor de 6 meses posterior a la aparición del botón mamario, un poco después de la pubarquia aparece el vello axilar. En relación al crecimiento, el estirón puberal es precoz pero de menor magnitud que los hombres y es coincidente con el botón mamario. La primera menstruación (menarquia) es esperable 2 años después del botón mamario. En Chile ocurre en promedio a los 12,8 años. La menarquia puede presentarse a edades más tardías en países con climas más fríos, en presencia de desnutrición y/o enfermedades crónicas.

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((1)). Jara A. Crecimiento y desarrollo biológico. Maduración endocrina sexual. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003:p.40 -49

((2)). Muzzo S. Crecimiento estatural y desarrollo puberal normal y patológico. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 50 – 61

((3)). Schneider R. Alteraciones del desarrollo sexual femenino. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia.).Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 206 – 213

((4)). Lalwani S, Reindollar R, Davis A. Normal onset of puberty: have definitions of onset changed. In Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. WW.B. Saunders Company. 2003; (30) 2: p.279 – 286

((5)). Ugarte F. Pubertad Normal. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996:p. 1895 – 1901

((6)). Mericq M V. Ginecomastia. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996. p. 1915 - 1917

((7)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ) Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo ; 2003:p.16 - 23

((8)). Sotomayor K. Pubertad normal. En Apablaza, M.S.; Oyarzún, P. Ginecologia Infanto-Juvenil Temas Contingentes. Santiago: Publimpacto; 2016. p. 32-33

En general, durante la pubertad se consigue cerca del 50% del peso adulto ideal y/o cerca del 25% de la talla adulta definitiva. 

El estado prepuberal es un periodo relativamente quieto caracterizado por incrementos promedios de 5,0 cm. por año en talla y de 2,5 Kg. en peso por año, para ambos sexos. La velocidad de crecimiento es casi idéntica para ambos sexos en este período. 

El punto de partida del crecimiento puberal ocurre a los 9,9 años en las niñas y a los 11,6 años en los niños aproximadamente. Existe un punto en el desarrollo puberal en que se alcanza el punto máximo de la velocidad de crecimiento (peak), éste es mayor en los niños que en las niñas, es así como en el período que los niños crecen más rápido, adicionan 7 a 11 cm a su talla con un promedio de 9,4 cm/año. Las niñas adicionan 6 a 11 cm. en este período, con un promedio de 6,2 cm/año. Crecen en promedio alrededor de 22 – 25 cm, alcanzando en un 99 % su talla adulta a los 15 años. Aproximadamente 2 años posteriores a la menarquia cesa el crecimiento longitudinal. 

En los varones el estirón puberal es un evento típicamente tardío, comienza conjuntamente con el desarrollo genital grado III de Tanner y alcanza su máximo en la etapa IV (ver grados de Tanner para desarrollo puberal). En las niñas en cambio el crecimiento puberal acelerado es un evento precoz que coincide con el grado II de Tanner para desarrollo mamario alcanzándose la velocidad máxima de crecimiento con el grado III. En general los varones crecen en promedio 25 – 28 cm alcanzando el 99 % la talla adulta a los 17 años. 

El crecimiento total en talla es el resultado del crecimiento longitudinal de piernas y tronco. Primero se acelera el crecimiento de las extremidades seguido del estirón del tronco casi un año más tarde. El crecimiento de las piernas no es uniforme: primero lo hacen los pies, luego las pantorrillas y muslos; lo mismo ocurre con el crecimiento de las manos y antebrazo que preceden a los brazos. 

En relación al peso, los varones mantiene un peso superior a las niñas hasta los diez años, edad en que éstas comienzan a tener como grupo más peso corporal. Sin tomar en cuenta la edad, el peso para una misma talla es siempre superior en las mujeres. En condiciones normales, los adolescentes ganan entre 0,7 y 0,8 Kg. por cada centímetro de talla; 8,3 Kg/año para la niñas y 9 Kg/año en los varones durante el año de máxima velocidad de crecimiento.

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((1)). Jara A. Crecimiento y desarrollo biológico. Maduración endocrina sexual. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003:p.40 -49

((2)). Muzzo S. Crecimiento estatural y desarrollo puberal normal y patológico. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 50 – 61

((3)). Schneider R. Alteraciones del desarrollo sexual femenino. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia.).Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 206 – 213

((4)). Lalwani S, Reindollar R, Davis A. Normal onset of puberty: have definitions of onset changed. In Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. WW.B. Saunders Company. 2003; (30) 2: p.279 – 286

((5)). Ugarte F. Pubertad Normal. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996:p. 1895 – 1901

((6)). Mericq M V. Ginecomastia. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996. p. 1915 - 1917

((7)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ) Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo ; 2003:p.16 - 23

((8)). Sotomayor K. Pubertad normal. En Apablaza, M.S.; Oyarzún, P. Ginecologia Infanto-Juvenil Temas Contingentes. Santiago: Publimpacto; 2016. p. 32-33

El comienzo de la pubertad se considera normal si se inicia entre los 8 y los 13 años en las niñas y entre los 9 y 14 años en los niños. Estas edades de inicio pueden variar de un individuo a otro según las características familiares, nutricionales, étnicas y según las características de desarrollo económico en las diferentes poblaciones. En ambos sexos la pubertad dura aproximadamente 5 años completándose el desarrollo puberal a los 16 años en las niñas y a los 18 años en los niños.

La aparición de la pubertad antes o después de las edades señaladas anteriormente como normales deben alertar hacia la posible aparición de una pubertad precoz o retrasada lo que analizaremos posteriormente en este capítulo.

Aún cuando se desconoce el mecanismo específico que gatilla la pubertad en cada individuo, en el inicio de la pubertad se describen 2 eventos importantes y secuenciales. El primero sería la adrenarquia, evento que no ocurriría por estimulación de la hipófisis. El segundo evento es la gonadarquia que tiene que ver directamente con la activación del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal

La Adrenarquia

Es el primer cambio hormonal reconocible en la pubertad, antecede a la gonadarquia en 2 años aproximadamente. Se presenta entre los 6 y 8 años de edad, antes de que exista cualquier evidencia de desarrollo puberal. Su causa es incierta pero se postula que se debe al desarrollo de la zona reticularis de la glándula suprarrenal lo que lleva a un aumento de la actividad enzimática de esta zona con la consiguiente producción de hormonas, los andrógenos suprarrenales, tales como DHEA (dehidroepiandrosterona), DHEA – S (dehidroepiandrosterona sulfato) y androstenediona. 

La acción de estas hormonas clínicamente se manifiesta en ambos sexos por un cambio en el olor del sudor, contribuyendo más tarde en la aparición del vello pubiano y axilar. En el varón estos andrógenos suprarrenales son hormonas de acción débil, con menor actividad que la testosterona, pero también participan en el desarrollo muscular, laríngeo, crecimiento óseo, genital, aparición del vello facial, axilar y pubiano, y contribuyen en la aparición del acné. 

En las niñas, los andrógenos suprarrenales son responsables específicamente del crecimiento del vello axilar y pubiano, de la maduración ósea y de la aparición de acné.

La Gonadarquia

El segundo evento importante en el inicio de la pubertad es la activación del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal. A partir de los 6-8 años de edad aumenta paulatinamente la actividad del hipotálamo con producción de GnRh u hormona liberadora de gonadotrofinas, ocurriendo principalmente un cambio en el patrón como se secreta esta hormona que conlleva a la obtención de pulsos de mayor intensidad y amplitud en la secreción de GnRh. Por su parte esta hormona estimula a la hipófisis produciéndose un aumento gradual de las hormonas hipofisiarias (hormona folículo estimulante o “FSH” y hormona luteinizante o “LH”) las que a su vez van a actuar sobre la gónada (ovario en mujeres y testículo en varones) determinando la secreción de estrógenos y progesterona en las niñas y testosterona en los varones. 

En los niños, la FSH actúa principalmente a nivel del epitelio germinativo del testículo, produciendo crecimiento testicular y espermatogénesis (producción de espermatozoides). La LH, actúa sobre las células de Leydig del testículo lo que lleva a producción de testosterona, hormona que produce gran desarrollo muscular y laríngeo, aparición de vello facial, axilar y pubiano, crecimiento genital y óseo y contribuye a cerrar los cartílagos de crecimiento. 

En las niñas, la LH Y FSH estimulan el ovario determinando así la producción de las hormonas sexuales estrógenos y progesterona. Los estrógenos tienen que ver con el crecimiento mamario y uterino, determinan el crecimiento o maduración ósea y el cierre de los cartílagos de crecimiento. Junto a la progesterona participan activamente en el desarrollo de los ciclos menstruales. 

En la mayoría de los niños el primer signo de pubertad es el aumento de volumen testicular alcanzando un volumen inicial de 4 cc. En las niñas es la aparición del botón mamario que puede ser uni o bilateral. 

Una vez iniciado el desarrollo puberal, el proceso avanza en forma progresiva, completándose en un lapso promedio de 3 a 4 años. En las niñas la pubertad normalmente se completa a los 16 años y en los varones a los 18 años aproximadamente. 

Para evaluar la progresión de los patrones normales de pubertad, los autores Tanner y Marshall describieron en población anglosajona los denominados “estadios de Tanner”, Esta clasificación evalúa el grado de desarrollo puberal para ambos sexos, clasificándose en 5 estadios o grados lo que nos permite tener un lenguaje universal común siendo ampliamente aceptada en la práctica clínica (Ver tabla I y II). Es así como en las niñas se considera el desarrollo mamario y del vello pubiano, en los niños se describe el desarrollo de los genitales externos, principalmente el grado de volumen testicular, así como también se valora el vello pubiano. Estos estadios se enumeran en números romanos del I al V, siendo I el estado previo a la pubertad o sin evidencia de desarrollo puberal, mientras que el estadio V corresponde a las características obtenidas al alcanzar el desarrollo completo.

TABLA I Grados de Tanner del desarrollo mamario y vello pubiano en las niñas

Grados

Características

 

Grado I

  • Ausencia de caracteres sexuales secundarios. No hay tejido mamario palpable, sólo el pezón protuye, la areola no está pigmentada.
  • No hay vello pubiano. 

 

Grado II

  • Etapa de botón mamario. Se palpa tejido mamario bajo la areola sin sobrepasar ésta.
  • Areola y pezón protruyen juntos, con aumento de diámetro areolar.
  • Es la etapa del botón mamario.
  • Vello pubiano incipiente a nivel de labios mayores. 

 

Grado III

  • Se caracteriza por crecimiento de la mama y aureola con pigmentación de ésta; el pezón ha aumentado de tamaño; la aureola y la mama tienen un solo contorno.
  • Vello pubiano más abundante, alcanza la región púbica. 

 

Grado IV

  • Existe mayor aumento del volumen mamario con areola más  pigmentada y solevantada, por lo que se observan 3 contornos (pezón,  areola y mama).Vello pubiano en zona pubiana.

 

Grado V

  • Vello pubiano más abundante.                             
  • La mama es de tipo adulto, en el cual sólo el pezón protruye y la areola tiene el mismo contorno de la mama. 
  • Alcanza cara interna inguinal.

En general la pubertad progresa a razón de un estadio de Tanner por año. Esto es muy importante para evaluar si el proceso está ocurriendo normalmente o no.

TABLA II Grados de Tanner del Desarrollo Puberal en el varón

Grados

Características

 

Grado I

  • Ausencia de caracteres sexuales secundarios. 
  • Los testículos, escroto y pene tienen características infantiles

 

Grado II

  • El pene no se modifica, mientras el escroto y los testículos aumenten ligeramente de tamaño; la piel del escroto se oscurece y se modifica su estructura, haciéndose más laxa.
  • Volumen testicular de 4 cm3. Vello pubiano incipiente en la base del pene.

 

Grado III

  • Se caracteriza por testículos y escroto más desarrollados. Vello pubiano alcanza el pubis.
  • Volumen testicular de 10 a 15 cm3.
  • El pene aumenta en grosor. 

 

Grado IV

  • Hay mayor crecimiento peneano, con aumento de su diámetro y desarrollo del glande.
  • Volumen testicular de 15 a 20 cm3. Vello pubiano con disposición de triángulo invertido.
  • Escroto está más desarrollado y pigmentado. Hay vello axilar, cambio de la tonalidad de la voz. Acné. 

 

Grado V

  • Los genitales tienen forma y tamaño semejantes a los del adulto, con volumen testicular de 25 cm3.
  • Vello pubiano adquiere forma romboidal típica del adulto y extensión hacia cara medial del muslo.

 

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((1)). Jara A. Crecimiento y desarrollo biológico. Maduración endocrina sexual. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003:p.40 -49

((2)). Muzzo S. Crecimiento estatural y desarrollo puberal normal y patológico. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 50 – 61

((3)). Schneider R. Alteraciones del desarrollo sexual femenino. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ). Salud Sexual y reproductiva en la Adolescencia.).Santiago: Mediterráneo; 2003: p. 206 – 213

((4)). Lalwani S, Reindollar R, Davis A. Normal onset of puberty: have definitions of onset changed. In Obstetrics and Gynecology Clinics of North America. WW.B. Saunders Company. 2003; (30) 2: p.279 – 286

((5)). Ugarte F. Pubertad Normal. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996:p. 1895 – 1901

((6)). Mericq M V. Ginecomastia. En Tratado de Pediatría. Meneghello (ed.), 5° edición. Santiago: Panamericana; 1996. p. 1915 - 1917

((7)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En Molina R, Sandoval J, González E, (eds ) Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo ; 2003:p.16 - 23

((8)). Sotomayor K. Pubertad normal. En Apablaza, M.S.; Oyarzún, P. Ginecologia Infanto-Juvenil Temas Contingentes. Santiago: Publimpacto; 2016. p. 32-33