Sexualidad Humana

Una vez analizadas someramente las características sexuales zoológicas del hombre, podemos pasar a describir las características de la relación sexual. Sin embargo, es necesario definir la diferencia que hay entre relación sexual y cópula o coito.

Relación sexual es el conjunto de elementos que tienen alguna importancia en el entendimiento sexual de la pareja humana, o en el proceso de relación entre ambos sea permanente o temporal.

El coito o cópula vaginal es la introducción del pene en la vagina. Puede ser también un coito anal o un coito oral, cuando la introducción del pene es en el recto a través del ano o en la boca respectivamente. Es sólo una parte de la respuesta sexual coital y ésta es una fase del proceso relación sexual. En muchas oportunidades puede estar ausente, o incluso ser parcialmente cumplido, sin que por ello afecte la totalidad de la relación humana en el campo de la sexualidad. La relación sexual humana se construye en base al desarrollo de la sexualidad como componente de la personalidad con sus características de historicidad, voluptuosidad, trascendencia, lenguaje y respuesta paradojal.

La relación sexual puede ser analizada dependiendo de las etapas de desarrollo del ser humano. Es así como existen elementos de sexualidad en el niño, en el preescolar, en la adolescencia, en la adultez, en la senectud. En cada una de estas etapas del desarrollo humano hay elementos de sexualidad, de relación sexual. Sin embargo, no en todas ellas está presente la cópula o el coito.

Con el fin de esquematizar didácticamente, dividiremos el comportamiento sexual del ser humano, desde un punto de vista zoológico-antropológico, en cuatro grandes etapas:

a) Formación de la pareja;

b) Fase precopulativa;

c) Fase copulativa, y

d) Fase postcopulativa.

Este enfoque ha sido tomado del antropólogo y zoólogo Desmond Morris, que lo describe en su libro "El mono desnudo".

En cada una de estas fases hay factores que afectan las características y evolución del comportamiento. Son factores biológicos, psicológicos, sociales y del medio ambiente. Estos factores contribuyen a la adecuación o equilibrio de cada una de estas fases.

Fase de formación de la pareja

En la mayoría de las especies animales, esta fase es descrita como fase de "galanteo". Puede ser más o menos prolongada, abarcando días, semanas y aún meses. Tiene ciertas connotaciones, que se describen usualmente como miedo, agresión, como atracción sexual, nerviosismo o vacilación. Sin embargo, se caracteriza por un actuar que es indiferente al medio ambiente.

Esta fase se inicia generalmente, con una exhibición visual y vocal: la mirada, el susurro. Continúa con una etapa de contactos corporales: manos, brazos, boca a cara, boca a boca, en forma estática o durante la locomoción de la pareja. Reaparecen manifestaciones infantiles. Se desarrollan y ejecutan en privado y en público. Es decir, el ser zoológico macho o hembra (humano), desarrolla esta etapa tanto en privado como en público, y en posición vertical.

Fase Pre-copulativa

Esta fase pre-copulativa se caracteriza por la búsqueda de la soledad, y por la posición sentada o la posición horizontal para su ejecución.

El lenguaje toma otras características; las señales visuales y sonoras son reemplazadas por las táctiles, que se extienden a todo el cuerpo. Estas señales comprometen el uso de las manos, los labios, la lengua, para pasar al despojamiento de ropas y aumento de los contactos a todo el cuerpo, y particularmente genitales. Se desarrollan juegos o caricias pre-coitales de la pareja en forma recíproca, fundamentalmente en el área genital, llegando a contactos muy intensos que se traducen en el pellizco, el morder y el fuerte entrelazamiento de las extremidades del macho y la hembra. En esta fase pre-copulativa se puede llegar al orgasmo, tanto en el macho como en la hembra.

Fase copulativa

Esta fase de la relación sexual se inicia con la inserción del pene en la vagina, ano o boca y es de un período más breve que la fase pre-copulativa. Un primer elemento a estudiar en esta fase, se refiere a la posición que toma la pareja, que puede ser muy variada. Hay textos que las describen con detalle como el clásico texto hindú Kama-sutra.

Se ha descrito como típica, la forma frontal de apareamiento. Cabe preguntarse por qué en la especie humana hay algunas diferencias con otros primates inferiores como el mono, en que el apareamiento se hace por detrás. Es decir, la hembra de espaldas y el macho en esa posición introduciendo el pene en la vagina.

En efecto, la cópula en el primate superior es una cópula cara a cara, es un sexo personalizado o coito personalizado. Desde un punto de vista biológico, la distribución de las zonas erógenas se encuentra fundamentalmente en la parte frontal del ser humano; fisiológicamente es la posición que permite el mejor uso de los genitales, tanto por el ángulo de la vagina, como del ángulo de erección del pene. En general se han descartado las otras posiciones como productores de un mayor orgasmo (estudios de Master y Johnson).

Se las interpreta más bien como variaciones de la rutina, y como un sentido de introducir complejidad. En los estudios sociológicos de Kinsey con encuestas sobre conducta sexual, se pudo observar que el 90% de las parejas utilizan la posición frontal, y solamente un bajo porcentaje utiliza otro tipo de posición. Esto ha variado con el curso de los años. La encuesta del comportamiento sexual del chileno muestra cambios con la menor edad de los encuestados.

A continuación se analizan los cambios fisiológicos que ocurren durante la fase pre-copulativa y la fase copulativa del humano, descrito por Master y Johnson (5,6,7,8,9,10)

Se han descrito 4 etapas basadas en los cambios fisiológicos de los efectores.

Fase de Excitación

Se inicia con una estimulación somática o psicogénica. Su duración depende de la calidad y de la intensidad del estímulo. Esta etapa está ubicada en la fase pre-copulativa de la relación sexual.

Fase de Meseta

Es de mayor excitación, que depende nuevamente de la intensidad del estímulo, y de las características de cada uno de los miembros de la pareja. Rápidamente, dependiendo de estos factores, se puede pasar a la Fase de Orgasmo, o incluso a la siguiente Fase de Resolución. Esta etapa se ubica también en la última fase pre-copulativa o en la fase copulativa.

Fase Orgásmica

Es la máxima respuesta sexual de la cópula, y su período es bastante constante en el hombre. Esto no ocurre en la mujer. La respuesta en esta última es ligeramente más tardía. Por otra parte, la capacidad de orgasmo es más temprana en el hombre que en la mujer. Es así como la capacidad orgásmica del varón de 15 años podría ser comparable a la capacidad orgásmica de una mujer de 29 años.

El hombre tiene además, una menor respuesta al orgasmo repetido, si lo comparamos con la mujer. En una mujer se pueden producir más de un orgasmo en una misma cópula, hecho infrecuente en el hombre. A título descriptivo, según los trabajos de Master y Johnson, en algunas de las parejas estudiadas se llegó a determinar 11 orgasmos en algunas mujeres.

Fase de Resolución

Es un estado de involución, que se caracteriza por la falta de excitabilidad. El hombre tiene un período refractario que no permite una nueva respuesta ante un estímulo sexual, aunque éste sea muy intenso. La respuesta femenina tiene, en cambio, una mayor sensibilidad en el período de resolución que le permite tener orgasmo repetido, frente aun estímulo intenso.

Fase post-copulativa inmediata

En la fase post-copulativa del ser humano, aparece el sentido de pertenencia recíproca de la pareja, como consecuencias de aquel deseo "de ser penetrada", o de “penetrar", y ante el cumplimiento de ese deseo con la penetración. Este concepto de penetración, más que un concepto biológico, es de carácter psicológico, de pertenencia absoluta. Se podría describir como "el sentido de lo mío".

Otro hecho interesante en el estado post-copular de la pareja humana, es el desarrollo de la seguridad o la inseguridad de la pareja. Esto depende del resultado de la relación sexual total, mas que de la cópula en sí misma. Por último, en nuestra sociedad latinoamericana este estado post-copular contribuye como un factor de dominancia o de dependencia. Es el uso de la cópula como dominancia o dependencia de la pareja humana.

En los siguientes enlaces se ilustra la respuesta sexual coital femenina y masculina en estas 4 fases, según lo descrito e investigado por Master y Johnson

 

 

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((1)). Diccionario Enciclopédica Vox 1. 2009 Larousse Editorial, S.L.

((2)). Desmond Morris. The Naked Ape. A zoologist Study of the Human Animal. Vintage 2005, Ramdon House , 20 Vauxhall, bridge Road, London SW1 V 25 A Consultado en: http://www.sirc.org/about/desmond_morris.html Consultado 9 Febrero 2011.

((3)). Kinsey, A.; Pomeroy, W.; Martin, C., & Gebhard, P. Sexual Behavior in the Human Female, Philadelphia: Saunders (1953).

((4)). Ministerio de Salud. Estudio Nacional de Comportamiento Sexual. Comisión Nacional del SIDA, Chile. Agence Nationale de rechearches sur le SIDA, Francia. Publicación Ministerio de Salud .2000 Santiago, Chile

((5)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1966). Human Sexual Response. Toronto; New York: Bantam Books.

((6)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1970). Human Sexual Inadequacy. Toronto; New York: Bantam Books.

((7)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1974). The Pleasure Bond. Toronto; New York: Bantam Books.

((8)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1979). Homosexuality in Perspective. Toronto; New York: Bantam Books.

((9)). Master W. Johnson V. Respuesta Sexual Humana. Buenos Aires: Intermédica Editorial, 1981.

((10)). Masters, W.H.; Johnson, V.E.; Kolodny, R.C (1994). Heterosexuality. New York; London: HarperCollins.

El humano, como primate superior, presenta una sexualidad más activa en comparación con otros primates inferiores. ((2)) Para fundamentar este hecho, analizaremos lo siguiente:

Características del apareamiento

El ser humano es el primate que no condiciona la cópula a un período de celo, como ocurre con otros primates, y aún con otras especies de la escala animal. Los períodos de reposo sexual son muy escasos en el ser humano; por ejemplo, en el puerperio inmediato, en el estado de embarazo avanzado, en algunos estados de enfermedad y en el período menstrual de la hembra, que solamente tiene una connotación estética.

Por otra parte, el ser humano que necesita un medio ambiente adecuado con el fin de llegar al apareamiento, no necesita los períodos de adaptación que se observan en otras especies cuando son cambiados desde el ambiente natural donde viven.

Características de los efectores erógenos

En el humano se observan abundantes zonas erógenas, y que tienen ricas terminaciones nerviosas, como son: los labios, los lóbulos de las orejas, los pezones mamarios, los senos, y los órganos genitales. Se ha observado que en otros primates no existe tal abundancia de zonas erógenas. Incluso el lóbulo de las orejas y también el apéndice nasal, tienen músculos que reaccionan como los cuerpos esponjosos del pene ante los estímulos sexuales. De hecho hoy día se acepta que la boca es una parte de nuestro cuerpo que se comporta como órgano sexual. En las descripciones fisiológicas de las zonas erógenas en el humano, es la presencia de labios, que tienen una connotación hacia afuera, en forma prominente, pronunciada, y permanente, con abundantes terminaciones nerviosas, y un epitelio muy diferente al que encontramos en otros primates. En éstos, los labios son más delgados, y tienen las características de ser hacia adentro. Por otra parte, si lo comparamos a otros primates, el macho humano es uno de los que tienen el pene de mayor tamaño proporcional.

Conducta post orgasmo

La capacidad orgásmica de la hembra, en comparación con otros primates, es bastante diferente. Es característica la conducta postcoital. Así, en la mona, después de la etapa de apareamiento, es decir, en el postcoito inmediato, se observan actitudes de total indiferencia; se integra a la vida doméstica en forma inmediata, sin presentar un período de relajación o un período de reposo después de esta etapa. Este hecho, si lo trasladáramos al ser humano, pensaríamos más bien en una comedia con características irrisorias.

De la cópula a la Relación Sexual

Por otra parte, la actividad sexual del ser humano es una de las más prolongadas, si la comparamos con otros primates, o con otros animales. En las encuestas hechas por Kinsey se comprobó que el 70% de los encuestados estaban activos sexualmente aún a los 70 años de edad.((3))

En la investigación de la Comisión Nacional del SIDA, publicada en el 2000, acerca de la conducta sexual de los chilenos se encontró lo siguiente: La mujeres de 65 a 69 años, habían tenido una o más parejas sexuales en el último año en 35% y los hombres en 72%.((4))

La actividad sexual en el ser humano, y la cópula en particular, tienen una connotación que va más allá de los fines reproductivos de la especie, como podría describirse para los animales. Representa una consolidación o de integralidad de las relaciones humanas. Como consecuencia, en nuestra sociedad pasa a ser un basamento fundamental para la integración y la mantención del núcleo básico de esta sociedad: la familia. Entonces el coito o la cópula no solamente tienen características fisiológicas de reproducción, sino que es un nexo mantenedor de la sociedad.

La cópula o coito también tiene también una connotación de deseo o satisfacción o un complemento de la relación de pareja en la búsqueda de una sensación muy particular que se expresa como goce sexual.

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((1)). Diccionario Enciclopédica Vox 1. 2009 Larousse Editorial, S.L.

((2)). Desmond Morris. The Naked Ape. A zoologist Study of the Human Animal. Vintage 2005, Ramdon House , 20 Vauxhall, bridge Road, London SW1 V 25 A Consultado en: http://www.sirc.org/about/desmond_morris.html Consultado 9 Febrero 2011.

((3)). Kinsey, A.; Pomeroy, W.; Martin, C., & Gebhard, P. Sexual Behavior in the Human Female, Philadelphia: Saunders (1953).

((4)). Ministerio de Salud. Estudio Nacional de Comportamiento Sexual. Comisión Nacional del SIDA, Chile. Agence Nationale de rechearches sur le SIDA, Francia. Publicación Ministerio de Salud .2000 Santiago, Chile

((5)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1966). Human Sexual Response. Toronto; New York: Bantam Books.

((6)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1970). Human Sexual Inadequacy. Toronto; New York: Bantam Books.

((7)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1974). The Pleasure Bond. Toronto; New York: Bantam Books.

((8)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1979). Homosexuality in Perspective. Toronto; New York: Bantam Books.

((9)). Master W. Johnson V. Respuesta Sexual Humana. Buenos Aires: Intermédica Editorial, 1981.

((10)). Masters, W.H.; Johnson, V.E.; Kolodny, R.C (1994). Heterosexuality. New York; London: HarperCollins.

Las tasas de fecundidad alta y mantenida en la adolescencia es el reflejo de la iniciación de la actividad sexual no protegida en adolescentes. Por lo tanto conocer estas conductas, los factores asociados a ellas y sus cambios en el tiempo, facilitará entender este comportamiento y por lo tanto buscar alternativas de intervención en función de la educación y la protección de los jóvenes.

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((1)). Diccionario Enciclopédica Vox 1. 2009 Larousse Editorial, S.L.

((2)). Desmond Morris. The Naked Ape. A zoologist Study of the Human Animal. Vintage 2005, Ramdon House , 20 Vauxhall, bridge Road, London SW1 V 25 A Consultado en: http://www.sirc.org/about/desmond_morris.html Consultado 9 Febrero 2011.

((3)). Kinsey, A.; Pomeroy, W.; Martin, C., & Gebhard, P. Sexual Behavior in the Human Female, Philadelphia: Saunders (1953).

((4)). Ministerio de Salud. Estudio Nacional de Comportamiento Sexual. Comisión Nacional del SIDA, Chile. Agence Nationale de rechearches sur le SIDA, Francia. Publicación Ministerio de Salud .2000 Santiago, Chile

((5)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1966). Human Sexual Response. Toronto; New York: Bantam Books.

((6)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1970). Human Sexual Inadequacy. Toronto; New York: Bantam Books.

((7)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1974). The Pleasure Bond. Toronto; New York: Bantam Books.

((8)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1979). Homosexuality in Perspective. Toronto; New York: Bantam Books.

((9)). Master W. Johnson V. Respuesta Sexual Humana. Buenos Aires: Intermédica Editorial, 1981.

((10)). Masters, W.H.; Johnson, V.E.; Kolodny, R.C (1994). Heterosexuality. New York; London: HarperCollins.

La sexualidad es un componente de nuestra personalidad, que forma un todo con nosotros mismos. Nos acompaña permanentemente. Sin embargo, ha pasado a ser en la sociedad tradicional, un aspecto velado, dejado a la comprensión de los "mayores", y ubicado en aquel lugar que corresponde a nuestros recónditos secretos. Como consecuencia, ha caído un negro telón sobre ella.

Esto ha contribuido al atraso en su conocimiento científico y por lo tanto, en su mejor manejo racional, tanto desde un punto de vista operativo como educacional. No es raro, por lo tanto, que haya confusión de conceptos entre sexualidad, genitalidad y pornografía.

Por otra parte, la comprensión del fenómeno sexualidad y su interpretación ha dependido del momento histórico en que se analiza el problema. Vale recordar que en los inicios del cine sonoro, el primer beso en una pareja de 40 años fue eliminado de la cinta por atentar contra las buenas costumbres y fue calificado de pornografía.

Evidentemente que en el campo de la sexualidad se aplica con mayor énfasis y propiedad aquello de: "Lo que vemos depende del color del cristal con que se mira"; sin lugar a dudas, el color de este cristal está influenciado por nuestras propias experiencias, positivas o negativas, y que en forma inconsciente, proyectamos al mundo que nos rodea". Este hecho es de fundamental importancia en las y los educadores, que son seres humano con sus propias experiencias, y por lo tanto, interpreta los hechos con determinados patrones.

Este Componente de nuestra personalidad llamada Sexualidad tiene 5 características:

Historicidad

Esta puede ser individual y colectiva, es decir cada uno de nosotros tiene su historia con aspectos positivos y negativos, que siendo del ámbito de la sexualidad, son parte de la intimidad. Es colectiva porque respondemos al momento histórico que vivimos y del medio en que nos desarrollamos en lo antropológico-cultural. No es lo mismo el enfoque de la sexualidad en la época Victoriana a la época actual. Tampoco es lo mismo la sexualidad en una población occidental que una oriental o en una urbana moderna y otra rural.

Voluptuosidad

Es la respuesta al estímulo interno o externo de la sexualidad y que se relacionan íntimamente con la afectividad. Las expresiones biológicas de esta voluptuosidad se rigen por normas sociales y culturales. Es lo que otros denominan como erotismo. Es más fácil entender si apelamos a nuestras propias experiencias.

¿Cuál es la reacción de nuestra piel ante un brusco contacto con el frío?. Es una reacción de contracciones musculares que llamamos tiritar y que se explica por ser la forma de producir calor. Pero junto con ello se produce erección de los pelos de la piel y esta se engranuja, dando origen a lo que llamamos piel de gallina. Esto se explica por la contracción de los músculos de la base de implantación del pelo o bulbo piloso que erecta el pelo. El fenómeno contribuye a cerrar los poros por donde se pierde agua y calor y es un mecanismo automático de mantener la temperatura corporal.

Pero, ¿Qué sucede cuando observamos o somos observados por la mujer u hombre amado que nos atrae, o cuando damos o recibimos un cariño de esa persona? Seguramente muchos reaccionamos con una serie de respuestas corporales como tener piel de gallina (no es lo mismo ante el frío, a pesar que la reacción fisiológica es la misma).Esto los sentimos. También puede ocurrir humedecimiento de los genitales, erección de los pezones mamarios y erección del pene. Estas reacciones son las que conforman la voluptuosidad y son propias de ese componente de nuestra personalidad llamada sexualidad.

Trascendencia

En el significado de trascender. Tiene 5 acepciones: (a) Olor que se extiende a distancia (b) Conocimiento de algo oculto (c) Efectos de unas cosas a otras con consecuencias. (d) Aplicarse a todo una noción que no es género, como acontece con las de unidad y ser, y también en el sistema kantiano, traspasar los límites de la experiencia posible. (e) Penetrar, comprender, averiguar alguna cosa que está oculta.((1))

La acepción que aquí usaremos, es la de traspasar los límites de la experiencia posible. Así por ejemplo, se describe acciones excepcionales de algunas personas como el caminar sobre el agua (Cristo en el Lago) o la levitación que elimina la fuerza de gravedad. Esto se describe para individuos excepcionales pero no ocurre en los seres humanos comunes y corrientes. Sin embargo para el cotidiano, un ejemplo es él o la enamorado/a que no le importa su Yo, sólo le importa el Otro u Otra. En este estado los seres humanos pueden asumir actos y acciones que a veces no tienen una explicación racional, es decir se “despegan” de su propio Yo. Esto se da en el campo de la afectividad como componente de la sexualidad. En el componente biológico de la sexualidad, se trasciende durante la fase orgásmica de la respuesta humana sexual coital. El placer máximo “despega” a la persona de la realidad.

Lenguaje

Es el conjunto de signos y expresiones de comunicación. En el ámbito de la sexualidad los animales tienen una gran variedad de lenguajes relacionados con el deseo de apareamiento y que son propios de cada especie y no varían mucho con las variaciones geográficas. Por ejemplo los movimientos del pingüino rey sea del Ártico o de la Antártica, o del pavo real sea del África o del zoológico de Santiago. En el ámbito de la sexualidad humana el lenguaje es muy rico y varía con las culturas. No es difícil distinguir un secreto al oído de un susurro de enamorados o de una mirada o un mohín de juegos de conquista. Esto es propio de la sexualidad.

Reacción Paradojal

La expresión de lo bello en las artes es el amor en sus variadas formas y por cierto la sexualidad. Sin embargo, también sirve para las peores expresiones de otra persona. Los delitos más graves y menos aceptados por la sociedad se relacionan con la sexualidad, como el acoso sexual, la violación y el abuso sexual. Al tener expresiones en estos extremos, se describe como de carácter paradojal o contradictoria, en un mismo objeto de expresión personal.

La Genitalidad, es la expresión de las diferentes características de los genitales femeninos o masculinos y de sus respuestas a los estímulos físicos o psicológicos, reales o imaginarios o figurados. Es un componente muy importante en la expresión de la sexualidad.

La pornografía es la expresión selectiva o exagerada o distorsionada de la genitalidad con el objeto de aumentar el estímulo a la voluptuosidad, en la mayoría de los casos con fines comerciales o tras la búsqueda de experiencias excepcionales.

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((1)). Diccionario Enciclopédica Vox 1. 2009 Larousse Editorial, S.L.

((2)). Desmond Morris. The Naked Ape. A zoologist Study of the Human Animal. Vintage 2005, Ramdon House , 20 Vauxhall, bridge Road, London SW1 V 25 A Consultado en: http://www.sirc.org/about/desmond_morris.html Consultado 9 Febrero 2011.

((3)). Kinsey, A.; Pomeroy, W.; Martin, C., & Gebhard, P. Sexual Behavior in the Human Female, Philadelphia: Saunders (1953).

((4)). Ministerio de Salud. Estudio Nacional de Comportamiento Sexual. Comisión Nacional del SIDA, Chile. Agence Nationale de rechearches sur le SIDA, Francia. Publicación Ministerio de Salud .2000 Santiago, Chile

((5)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1966). Human Sexual Response. Toronto; New York: Bantam Books.

((6)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1970). Human Sexual Inadequacy. Toronto; New York: Bantam Books.

((7)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1974). The Pleasure Bond. Toronto; New York: Bantam Books.

((8)). Masters, W.H.; Johnson, V.E. (1979). Homosexuality in Perspective. Toronto; New York: Bantam Books.

((9)). Master W. Johnson V. Respuesta Sexual Humana. Buenos Aires: Intermédica Editorial, 1981.

((10)). Masters, W.H.; Johnson, V.E.; Kolodny, R.C (1994). Heterosexuality. New York; London: HarperCollins.