Acoso y abuso sexual

Cualquier programa de prevención que se implemente debe considerar tres niveles: los niños , adolescentes y jóvenes; la familia y la comunidad.

- En niños, niñas, adolescentes y jóvenes

Estas acciones de prevención deben estar centradas en el fortalecimiento de los factores que pueden protegerlos y ayudarlos a construir positivamente a pesar de las situaciones adversas que puedan ocurrirles. Es lo que se llama resiliencia. De acuerdo a varios autores cinco serían los ámbitos en que se debería trabajar.

  • Fomentar en ellos la autoestima y concepción positiva de sí mismo. Este es un elemento fundamental, ya que es la base del auto-respeto y la posibilidad de pone límites.
  • Desarrollar en ellos la capacidad para averiguar el sentido de la vida, en estrecha relación con la vida espiritual y la fe religiosa que practiquen o crean.
  • Crear redes de apoyo social y la aceptación incondicional del niño o niña, adolescente o joven en cuanto a persona.
  • Desarrollar en ellos aptitudes y el sentimiento de tener algún control sobre la propia vida. Esto les permite tener la certeza de saber como actuar frente a situaciones complejas y entender que, son parte de la vida.
  • Crear climas en que pueda desarrollarse el sentido del humor, la capacidad de poder reír a pesar de la adversidad. En este sentido los establecimientos educacionales y los centros de atención de la infancia, adolescentes y jóvenes deberían ser capaces de realizar talleres para desarrollar estas capacidades.

- En las familias

Las acciones de prevención deberían estar centradas en la pesquisa de familias en riesgo para fomentar en ellas:

  • Conocimiento y utilización de los beneficios sociales a los que puedan acceder.
  • La reciprocidad en las interacciones con los niños y adolescentes.
  • Las experiencias intrafamiliares favorecedoras de autoestima positiva.
  • Las relaciones afectivas de buena calidad, donde puedan demostrarse y expresarse sentimientos.
  • El desarrollo de una mayor plasticidad, es decir, que sean capaces de adaptarse a situaciones nuevas.
  • Enseñanza y aprendizaje de destrezas sociales que les permitan actuar con otras personas de su entorno.
  • Participación en organizaciones sociales, lo que les permite relacionarse con otros frente a intereses comunes y no marginarse del entorno social.

- En la Comunidad

  • Inserción de programas de educación sexual integral desde el nivel de educación de párvulos.
  • Promover programas comunitarios de apoyo psico-social a familias de alto riesgo para prevenir la negligencia, el maltrato y el abandono infantil.
  • Promover programas de prevención del embarazo no deseado en general, y el embarazo adolescente en particular.
  • Desarrollo de acciones recreativas y culturales para niños y niñas, adolescentes y jóvenes de alto riesgo, con cierta regularidad.
  • Implementación de espacios colectivos para el desarrollo de habilidades de crianza y estimulación en los padres y madres en riesgo.
  • Habilitación de agentes comunitarios que puedan hacer seguimiento a las familias de alto riesgo.
  • Capacitar a educadores en nociones básicas, tendientes a la prevención del abuso sexual en escolares, incorporando la perspectiva de género y respeto entre los sexos y los derechos del niño y adolescente.
  • Mejorar el nivel educacional de los futuros padres en especial de la madre adolescente.
  • Mejorar la comunicación y educación hacia la comunidad acerca de los factores de riesgo que puedan favorecer el abuso sexual (presencia de figuras parentales sustitutas inadecuadas, alcoholismo de las figuras parentales).
  • Incorporar programas de prevención del abuso sexual en la comunidad. ((30,48,53,54,55,56))

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((1)). Fergusson D, Childhood sexual Abuse and Psychiatric Disorder in Young Adulthood. I Prevalence of sexual abuse and factors associated with sexual abuse. J Am Acad Adolesc Psychiatry, 1996; 34(10):1355-64.

((2)). Finkelhor D, Epidemological Factors in the Clinical Identification of Child Sexual Abuse. Child Abuse and Neglect, 1996; 17:67-70.

((3)). Anuarios del Servicio Médico Legal, Servicio Médico Legal. Stgo. 1981 a 2005

((4)). Florenzano R., Pino P., Kaplán M y Burrows J., Frecuencia de Maltrato Infantil y Sexual en Escolares de Santiago de Chile: Antecedentes Familiares y Consecuencias. Rev Psiquiatría,1995; (12)2:60-66,1995.

((5)). Halpersin D, Prevalence od child abuse among adolescents in Geneva: results of a cross sectional survey, B. M..J. 1996; 312 (7042):1326-1329.

((6)). Jon Mc Clellan, Age of onset of sexual abuse: Relationship to sexually impropriate behaviors ,J. Am. Acad. Adolesc Psychiatry ,1996;34:10.

((7)). Kempe R.S. y Kempe H., The Common Secret:Sexual Abuse in Childhood and Adolescents, New York W H Freeman,1984

((8)). Sexual Assault of Young Children as Reported to Law Enforcement: Victim, Incident and Offender Characteristics, Oficina de Estadisticas Judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, 2000.

((9)). SERNAM. Encuesta nacional de victimizacion por violencia intrafamiliar y delitos sexuales 2008

((10)). Informe Final. Unicef, Universidad Diego Portales. Niños, niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales, en el marco de la reforma procesal penal. 2006.

((11)). Fiscalía. Boletin Estadistico Fiscalía Nacional 2014

((12)). Ministerio de Justicia, Estadísticas Nacionales de Delitos Sexuales, 2005

((13)). Nahuelpan E, Varas J. La violencia de género en Chile, periodo 2000-2010. Una reflexión a partir del análisis de las agresiones sexuales constatadas en el Servicio Médico Legal. Abril 2011. Disponible en: http://www.sml.cl/proyectos/estadistica/documentos/violencia

((14)). Ministerio de Salud de Chile, DEIS, Estadísticas de atenciones de urgencia.

((15)). Holmes M, Resnick H, Kilpatrick D, Rape-reñated pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women, Am J Obstet Gynecol, 1996, 175 (5):320-325

((16)). Organización Mundial de la Salud.. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptive N0 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, 2011.

((17)). Organización Panamericana de la Salud. Comprender y abordar la violencia sexual contra las mujeres. WHO/RHR/12.37. Washington DC: OPS,2013

((18)). Código del Trabajo de Chile. Artículo 2 Modificado por Ley 20.005 , 2005

((19)). Patsilí Toledo. Ley Nº 20.005 sobre Acoso Sexual en Chile.2015.

((20)). Código Penal Chileno . Ultima revisión a 14 junio 2016

((21)). Observatorio contra el Abuso Callejero. http://www.ocacchile.org/

((22)). Kilpatrick DG, Best CL, Veronen LJ, Amick AE, Villeponteaux LA, Ruff GA. J Mental health correlates of criminal victimization: a random community survey.Consult Clin Psychol.1985, Dec;53(6):866-73.

((23)). Brown J, Cohen P, Johnson JG, Smailes EM. Childhood abuse and neglect: specificity of effects on adolescent and young adult depression and suicidality. J Am. Acad Child Adolesc Psychiatry. 1999 Dec;38(12):1490-6. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10596248

((24). Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M.Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M. Sexual harassment and emotional and behavioural symptoms in adolescence: stronger associations among boys than girls. Soc Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26.

((25)). de Lijster GP, Felten H ,Kok G, Kocken PL. Effects of an interactive School-Based Program for preventing Adolescents Sexual Harassment: A Cluster - Ramdomized Controlled Evaluation Study. J Youth Adolesc. 2016 May; 45 (5): 874-86

((26)). Dirección Jurídica . Universidad de Chile . Propuesta de medidas para optimizar las investigaciones disciplinarias sobre acoso laboral y sexual al interior de la Universidad de Chile. 26.04.2016, Documento 00458. Consejo Universitario sesión del 21 de junio 2016.

((27)). Carr, J.L., & Ward, R.L. Guidelines Position Statement on Preventing Sexual Violence on College and University Campuses (2006). ACHA Campus violence white paper. NASPA Journal, 43 (2), 380-409. https://www.acha.org/documents/resources/guidelines/ACHA_StatementPreventing_Sexual_Violence_Dec2011.pdf

((28)). Browne A, Filkelhor D, Impact of Child Sexual Abuse: A review of the Research. Psychological Bulletin, ( 99);1:66-77,1986

((29)). Cahill C, Llewelyn P, L. and Pearson C., Long-term effects of sexual abuse which occurred in childhood: Areview. British Journal of Clinical Psychology,(30):117-130,1991

((30)). Cartwright P. Reported sexual assault in Nashville-Davidson County,Tennessee, 1980 to 1982. Am Obstet Gynecol, 1986; 1064-2068

((31)). Cosentino C, Meyer-Balhlburg H, Alpert J, Gaines R, "Sexual behavior problems and psychopathology symptoms in sexually abused girls", J Am Child Adolesc Psychiatry. 1995; 43:1033-1042.

((32)). Courtois C, The incest experience and its aftermaths. Victimology: An International Journal,1979; (4)4:337-347

((33)). López, Prevalence and sequelae of childhood sexual abuse in Spain, Child Abuse Negl, Sep. 1995; (19)9:1034-1050

((34)). Massie M. Johnson S, The importance of recognizing a history of sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 1989;10:184-191

((35)). Fortenberry J.D, Hill R., Sister-sister Incest as a manifestation of multigenerational sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 11986;7:202-204

((36)). González E, Molina T, Toledo V, Luengo X, Molina C, Molina R., Violación intra y extrafamiliar en adolescentes: Variables personales y familiares seleccionadas. Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc, 1997;(4)1:13-21

((37)). Molina R, González E, Estudio caso-control de adolescentes embarazadas producto de una violación, Informe Final Proyecto M2909/8813 DTI,1989

((38)). Molina R, González E, Sandoval J, Gutiérrez X, Embarazo en adolescentes producto de una agresión sexual: alto riesgo obstétrico y perinatal, Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc. 1995; (2)3:74-82

((39)). Mannarino A, Cohen J, Smith J, Moore-Motily S, Six and twelve month follow-up of sexually abused girls, J Interpers Violence,1991; 6:494-511

((40)). McGillivray A, Expanding the narrative of child sexual abuse, The International Journal of Children, 1994; 2:67-79

((41)). Rone E, Moya G, Aspectos generales y psicopatológicos del abuso sexual en niños, Rev Chil de Pediatría, 1989; (60)2:71-75

((42)). Gray N., Valenzuela A, Abuso Sexual en Adolescentes: Estudio descriptivo sobre violación e incesto en mujeres estudiantes de la Región Metropolitana, Colectivo Mujer, Salud y Medicina Social, Comusams, Achnu,1995

((43)). Montero de Sánchez N, La familia del niño víctima de abuso sexual, Rev Niños, 1991, (26):73:60-70

((44)). González Electra, Ximena Luengo, Fresia Caba, Temistocles Molina, El contexto sociofamiliar de los hijos de madres adolescentes cuyos embarazos fueron consecuencia de violación, Cuad Med Soc, vol XL (2):25-32, 1999

((45)). González Electra, Barros L, Galvez I, Nuyens D, et als., Sexualidad y relaciones de pareja en la vida de mujeres que sufrieron violación en su niñez o adolescencia. Rev Chil Obst y Gin Infantil y Adolescencia, 8 (1):9-18, 2001

((46)). San Filippo, Joseph S.M D y Schekler Kenneth N.M D ,"Identifying the sexually pre-adolescent girl", Pediatric Annals 15(8), August 1986

((47)). Schuman D, False accusations of physical and sexual abuse, Bull Am Acad Psychiatry Law, 1986; (14)1

((48)). Sadoff R, Sexual Violence, Bull New York Acad Med, 1986; 466-476.

((49)). Williams L, Recovered memories of sexual abuse: Scientific Research and Scholary Resources,1996

((50)). Electra González, Temistocles Molina, Factores asociados al proceso de denuncia en adolescentes victimas de violacion, Cuad Med Soc, 2008, 46(2):125-133

((51)). Montero de Sánchez, Los menores como víctimas de abuso sexual, Rev Niños, 1989;(26)68:21-23

((52)). Electra González, Abusos sexuales: Factores predictivos de riesgo, En: Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia, cap 45, pag 610-622, 2003, Editorial Mediterráneo

((53)). Beitchman J. A review of the long-term effects of child sexual abuse, Child Abuse and Neglect (16):101-118,1992

((54)). Fernández H, Souza D, Propuesta para una mayor protección de la víctima en los delitos de abuso sexual infantil, Doc., N° 34065, INN, SENAME, 1993

(55)). Minshew D, Hooper C, The Adoptive Family as a Resource for Sexual Abused Children,1989

((55)) Electra González, Abuso sexual y violacion, En: Recomendaciones para la atención integral de salud de los y las adolescentes con énfasis en Salud Sexual y reproductiva, pag. 40-43, 90-91, Serie OPS/FNUAP N° 2, 2000..

Se debe hablar con el o la adolescente o joven y sus familias acerca de la posibilidad de realizar una denuncia judicial. Es un delito.

Esta puede ser presentada en la comisaría o unidad de Investigaciones más cercana al domicilio. También puede iniciarse en el Servicio Médico Legal, dónde hay un policía de menores de turno, para tomar la declaración. Luego la denuncia deberá ser ratificada en el Juzgado del Crimen correspondiente. El hecho de presentar una denuncia a la policía, es una decisión muy difícil, que tiene un costo social y afectivo importante para la víctima y su familia.

Con frecuencia, una vez efectuada la denuncia por un abuso sexual intrafamiliar, se separa al niño o niña del grupo familiar, como una medida de protección pero esto puede provocarle más daño y dolor aunque sea una medida temporal. Por lo tanto, no siempre la primera medida a tomar deberá ser separar a la niña o niño adolescente o joven de su entorno familiar y comunitario. Se debe tratar de resolver el conflicto con los recursos con que se pueda contar en su propio ambiente.

Lo fundamental, es que el niño o niña, adolescente o joven, víctima de abuso sexual ya no esté en contacto con el abusador, que la familia se haga cargo y la proteja. Si la familia está enterada y no ha hecho nada para cambiar la situación y el peligro continúa, una institución de protección de menores debería encargarse de dar protección y seguridad.

Por otro lado, es necesario preparar a la niña/o, adolescente o joven para los peritajes médico-legales e interrogatorios a que será sometido y éstos suelen ser traumáticos. Hay que indicarles que las preguntas son necesarias para tipificar el delito e identificar al agresor, para que éste pueda ser sancionado de acuerdo a la legislación vigente y ayudar así a que hechos de esta naturaleza no puedan volver a repetirse.

Finalmente, es necesario recordar que por la naturaleza misma del sistema judicial, por lo careos con el inculpado, por la actuación de funcionarios no preparados para interrogar a menores, sin privacidad en los lugares de toma de declaración, expuestas en las salas de espera, a la intimidación del agresor o de familiares de éste y sintiendo que no se les cree, una niña o adolescente o joven, víctima de abuso sexual puede sufrir una segunda victimización esta vez por el sistema judicial.((30,49,50))

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((1)). Fergusson D, Childhood sexual Abuse and Psychiatric Disorder in Young Adulthood. I Prevalence of sexual abuse and factors associated with sexual abuse. J Am Acad Adolesc Psychiatry, 1996; 34(10):1355-64.

((2)). Finkelhor D, Epidemological Factors in the Clinical Identification of Child Sexual Abuse. Child Abuse and Neglect, 1996; 17:67-70.

((3)). Anuarios del Servicio Médico Legal, Servicio Médico Legal. Stgo. 1981 a 2005

((4)). Florenzano R., Pino P., Kaplán M y Burrows J., Frecuencia de Maltrato Infantil y Sexual en Escolares de Santiago de Chile: Antecedentes Familiares y Consecuencias. Rev Psiquiatría,1995; (12)2:60-66,1995.

((5)). Halpersin D, Prevalence od child abuse among adolescents in Geneva: results of a cross sectional survey, B. M..J. 1996; 312 (7042):1326-1329.

((6)). Jon Mc Clellan, Age of onset of sexual abuse: Relationship to sexually impropriate behaviors ,J. Am. Acad. Adolesc Psychiatry ,1996;34:10.

((7)). Kempe R.S. y Kempe H., The Common Secret:Sexual Abuse in Childhood and Adolescents, New York W H Freeman,1984

((8)). Sexual Assault of Young Children as Reported to Law Enforcement: Victim, Incident and Offender Characteristics, Oficina de Estadisticas Judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, 2000.

((9)). SERNAM. Encuesta nacional de victimizacion por violencia intrafamiliar y delitos sexuales 2008

((10)). Informe Final. Unicef, Universidad Diego Portales. Niños, niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales, en el marco de la reforma procesal penal. 2006.

((11)). Fiscalía. Boletin Estadistico Fiscalía Nacional 2014

((12)). Ministerio de Justicia, Estadísticas Nacionales de Delitos Sexuales, 2005

((13)). Nahuelpan E, Varas J. La violencia de género en Chile, periodo 2000-2010. Una reflexión a partir del análisis de las agresiones sexuales constatadas en el Servicio Médico Legal. Abril 2011. Disponible en: http://www.sml.cl/proyectos/estadistica/documentos/violencia

((14)). Ministerio de Salud de Chile, DEIS, Estadísticas de atenciones de urgencia.

((15)). Holmes M, Resnick H, Kilpatrick D, Rape-reñated pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women, Am J Obstet Gynecol, 1996, 175 (5):320-325

((16)). Organización Mundial de la Salud.. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptive N0 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, 2011.

((17)). Organización Panamericana de la Salud. Comprender y abordar la violencia sexual contra las mujeres. WHO/RHR/12.37. Washington DC: OPS,2013

((18)). Código del Trabajo de Chile. Artículo 2 Modificado por Ley 20.005 , 2005

((19)). Patsilí Toledo. Ley Nº 20.005 sobre Acoso Sexual en Chile.2015.

((20)). Código Penal Chileno . Ultima revisión a 14 junio 2016

((21)). Observatorio contra el Abuso Callejero. http://www.ocacchile.org/

((22)). Kilpatrick DG, Best CL, Veronen LJ, Amick AE, Villeponteaux LA, Ruff GA. J Mental health correlates of criminal victimization: a random community survey.Consult Clin Psychol.1985, Dec;53(6):866-73.

((23)). Brown J, Cohen P, Johnson JG, Smailes EM. Childhood abuse and neglect: specificity of effects on adolescent and young adult depression and suicidality. J Am. Acad Child Adolesc Psychiatry. 1999 Dec;38(12):1490-6. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10596248

((24). Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M.Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M. Sexual harassment and emotional and behavioural symptoms in adolescence: stronger associations among boys than girls. Soc Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26.

((25)). de Lijster GP, Felten H ,Kok G, Kocken PL. Effects of an interactive School-Based Program for preventing Adolescents Sexual Harassment: A Cluster - Ramdomized Controlled Evaluation Study. J Youth Adolesc. 2016 May; 45 (5): 874-86

((26)). Dirección Jurídica . Universidad de Chile . Propuesta de medidas para optimizar las investigaciones disciplinarias sobre acoso laboral y sexual al interior de la Universidad de Chile. 26.04.2016, Documento 00458. Consejo Universitario sesión del 21 de junio 2016.

((27)). Carr, J.L., & Ward, R.L. Guidelines Position Statement on Preventing Sexual Violence on College and University Campuses (2006). ACHA Campus violence white paper. NASPA Journal, 43 (2), 380-409. https://www.acha.org/documents/resources/guidelines/ACHA_StatementPreventing_Sexual_Violence_Dec2011.pdf

((28)). Browne A, Filkelhor D, Impact of Child Sexual Abuse: A review of the Research. Psychological Bulletin, ( 99);1:66-77,1986

((29)). Cahill C, Llewelyn P, L. and Pearson C., Long-term effects of sexual abuse which occurred in childhood: Areview. British Journal of Clinical Psychology,(30):117-130,1991

((30)). Cartwright P. Reported sexual assault in Nashville-Davidson County,Tennessee, 1980 to 1982. Am Obstet Gynecol, 1986; 1064-2068

((31)). Cosentino C, Meyer-Balhlburg H, Alpert J, Gaines R, "Sexual behavior problems and psychopathology symptoms in sexually abused girls", J Am Child Adolesc Psychiatry. 1995; 43:1033-1042.

((32)). Courtois C, The incest experience and its aftermaths. Victimology: An International Journal,1979; (4)4:337-347

((33)). López, Prevalence and sequelae of childhood sexual abuse in Spain, Child Abuse Negl, Sep. 1995; (19)9:1034-1050

((34)). Massie M. Johnson S, The importance of recognizing a history of sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 1989;10:184-191

((35)). Fortenberry J.D, Hill R., Sister-sister Incest as a manifestation of multigenerational sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 11986;7:202-204

((36)). González E, Molina T, Toledo V, Luengo X, Molina C, Molina R., Violación intra y extrafamiliar en adolescentes: Variables personales y familiares seleccionadas. Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc, 1997;(4)1:13-21

((37)). Molina R, González E, Estudio caso-control de adolescentes embarazadas producto de una violación, Informe Final Proyecto M2909/8813 DTI,1989

((38)). Molina R, González E, Sandoval J, Gutiérrez X, Embarazo en adolescentes producto de una agresión sexual: alto riesgo obstétrico y perinatal, Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc. 1995; (2)3:74-82

((39)). Mannarino A, Cohen J, Smith J, Moore-Motily S, Six and twelve month follow-up of sexually abused girls, J Interpers Violence,1991; 6:494-511

((40)). McGillivray A, Expanding the narrative of child sexual abuse, The International Journal of Children, 1994; 2:67-79

((41)). Rone E, Moya G, Aspectos generales y psicopatológicos del abuso sexual en niños, Rev Chil de Pediatría, 1989; (60)2:71-75

((42)). Gray N., Valenzuela A, Abuso Sexual en Adolescentes: Estudio descriptivo sobre violación e incesto en mujeres estudiantes de la Región Metropolitana, Colectivo Mujer, Salud y Medicina Social, Comusams, Achnu,1995

((43)). Montero de Sánchez N, La familia del niño víctima de abuso sexual, Rev Niños, 1991, (26):73:60-70

((44)). González Electra, Ximena Luengo, Fresia Caba, Temistocles Molina, El contexto sociofamiliar de los hijos de madres adolescentes cuyos embarazos fueron consecuencia de violación, Cuad Med Soc, vol XL (2):25-32, 1999

((45)). González Electra, Barros L, Galvez I, Nuyens D, et als., Sexualidad y relaciones de pareja en la vida de mujeres que sufrieron violación en su niñez o adolescencia. Rev Chil Obst y Gin Infantil y Adolescencia, 8 (1):9-18, 2001

((46)). San Filippo, Joseph S.M D y Schekler Kenneth N.M D ,"Identifying the sexually pre-adolescent girl", Pediatric Annals 15(8), August 1986

((47)). Schuman D, False accusations of physical and sexual abuse, Bull Am Acad Psychiatry Law, 1986; (14)1

((48)). Sadoff R, Sexual Violence, Bull New York Acad Med, 1986; 466-476.

((49)). Williams L, Recovered memories of sexual abuse: Scientific Research and Scholary Resources,1996

((50)). Electra González, Temistocles Molina, Factores asociados al proceso de denuncia en adolescentes victimas de violacion, Cuad Med Soc, 2008, 46(2):125-133

((51)). Montero de Sánchez, Los menores como víctimas de abuso sexual, Rev Niños, 1989;(26)68:21-23

((52)). Electra González, Abusos sexuales: Factores predictivos de riesgo, En: Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia, cap 45, pag 610-622, 2003, Editorial Mediterráneo

((53)). Beitchman J. A review of the long-term effects of child sexual abuse, Child Abuse and Neglect (16):101-118,1992

((54)). Fernández H, Souza D, Propuesta para una mayor protección de la víctima en los delitos de abuso sexual infantil, Doc., N° 34065, INN, SENAME, 1993

(55)). Minshew D, Hooper C, The Adoptive Family as a Resource for Sexual Abused Children,1989

((55)) Electra González, Abuso sexual y violacion, En: Recomendaciones para la atención integral de salud de los y las adolescentes con énfasis en Salud Sexual y reproductiva, pag. 40-43, 90-91, Serie OPS/FNUAP N° 2, 2000..

Se agrega a lo ya descrito  los siguientes factores:

  • Madre que presenta déficit cognitivo o baja escolaridad.
  • Madre que se siente inútil como esposa y mujer por alguna incapacidad física o mental.
  • Padre con personalidad muy tímida e insegura fuera del hogar.
  • Padre que impone férrea disciplina en el hogar tanto a hijos como esposa.
  • Patrones culturales que propician contacto corporal estrecho.
  • Aislamiento social o geográfico de la familia.
  • Pobre vida sexual y emocional en la pareja parental. Presencia de conflicto marital.
  • Padre o madre víctima de abuso sexual en la niñez.
  • Confusión de roles en la familia, por ejemplo hija que asume rol materno.
  • Hacinamiento o familias muy numerosas.
  • Presencia de padrastro o parejas de la madre.
  • Padre que tiende a aislarse dentro de la familia.
  • Madre tímida, insegura, con pobre autoestima, incapaz de proteger a sus hijos.
  • Madre muy dependiente del apoyo emocional o financiero de su pareja.
  • Madre que considera preferible la actividad sexual del marido dentro de la familia. ((51,52))

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((1)). Fergusson D, Childhood sexual Abuse and Psychiatric Disorder in Young Adulthood. I Prevalence of sexual abuse and factors associated with sexual abuse. J Am Acad Adolesc Psychiatry, 1996; 34(10):1355-64.

((2)). Finkelhor D, Epidemological Factors in the Clinical Identification of Child Sexual Abuse. Child Abuse and Neglect, 1996; 17:67-70.

((3)). Anuarios del Servicio Médico Legal, Servicio Médico Legal. Stgo. 1981 a 2005

((4)). Florenzano R., Pino P., Kaplán M y Burrows J., Frecuencia de Maltrato Infantil y Sexual en Escolares de Santiago de Chile: Antecedentes Familiares y Consecuencias. Rev Psiquiatría,1995; (12)2:60-66,1995.

((5)). Halpersin D, Prevalence od child abuse among adolescents in Geneva: results of a cross sectional survey, B. M..J. 1996; 312 (7042):1326-1329.

((6)). Jon Mc Clellan, Age of onset of sexual abuse: Relationship to sexually impropriate behaviors ,J. Am. Acad. Adolesc Psychiatry ,1996;34:10.

((7)). Kempe R.S. y Kempe H., The Common Secret:Sexual Abuse in Childhood and Adolescents, New York W H Freeman,1984

((8)). Sexual Assault of Young Children as Reported to Law Enforcement: Victim, Incident and Offender Characteristics, Oficina de Estadisticas Judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, 2000.

((9)). SERNAM. Encuesta nacional de victimizacion por violencia intrafamiliar y delitos sexuales 2008

((10)). Informe Final. Unicef, Universidad Diego Portales. Niños, niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales, en el marco de la reforma procesal penal. 2006.

((11)). Fiscalía. Boletin Estadistico Fiscalía Nacional 2014

((12)). Ministerio de Justicia, Estadísticas Nacionales de Delitos Sexuales, 2005

((13)). Nahuelpan E, Varas J. La violencia de género en Chile, periodo 2000-2010. Una reflexión a partir del análisis de las agresiones sexuales constatadas en el Servicio Médico Legal. Abril 2011. Disponible en: http://www.sml.cl/proyectos/estadistica/documentos/violencia

((14)). Ministerio de Salud de Chile, DEIS, Estadísticas de atenciones de urgencia.

((15)). Holmes M, Resnick H, Kilpatrick D, Rape-reñated pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women, Am J Obstet Gynecol, 1996, 175 (5):320-325

((16)). Organización Mundial de la Salud.. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptive N0 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, 2011.

((17)). Organización Panamericana de la Salud. Comprender y abordar la violencia sexual contra las mujeres. WHO/RHR/12.37. Washington DC: OPS,2013

((18)). Código del Trabajo de Chile. Artículo 2 Modificado por Ley 20.005 , 2005

((19)). Patsilí Toledo. Ley Nº 20.005 sobre Acoso Sexual en Chile.2015.

((20)). Código Penal Chileno . Ultima revisión a 14 junio 2016

((21)). Observatorio contra el Abuso Callejero. http://www.ocacchile.org/

((22)). Kilpatrick DG, Best CL, Veronen LJ, Amick AE, Villeponteaux LA, Ruff GA. J Mental health correlates of criminal victimization: a random community survey.Consult Clin Psychol.1985, Dec;53(6):866-73.

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((24). Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M.Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M. Sexual harassment and emotional and behavioural symptoms in adolescence: stronger associations among boys than girls. Soc Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26.

((25)). de Lijster GP, Felten H ,Kok G, Kocken PL. Effects of an interactive School-Based Program for preventing Adolescents Sexual Harassment: A Cluster - Ramdomized Controlled Evaluation Study. J Youth Adolesc. 2016 May; 45 (5): 874-86

((26)). Dirección Jurídica . Universidad de Chile . Propuesta de medidas para optimizar las investigaciones disciplinarias sobre acoso laboral y sexual al interior de la Universidad de Chile. 26.04.2016, Documento 00458. Consejo Universitario sesión del 21 de junio 2016.

((27)). Carr, J.L., & Ward, R.L. Guidelines Position Statement on Preventing Sexual Violence on College and University Campuses (2006). ACHA Campus violence white paper. NASPA Journal, 43 (2), 380-409. https://www.acha.org/documents/resources/guidelines/ACHA_StatementPreventing_Sexual_Violence_Dec2011.pdf

((28)). Browne A, Filkelhor D, Impact of Child Sexual Abuse: A review of the Research. Psychological Bulletin, ( 99);1:66-77,1986

((29)). Cahill C, Llewelyn P, L. and Pearson C., Long-term effects of sexual abuse which occurred in childhood: Areview. British Journal of Clinical Psychology,(30):117-130,1991

((30)). Cartwright P. Reported sexual assault in Nashville-Davidson County,Tennessee, 1980 to 1982. Am Obstet Gynecol, 1986; 1064-2068

((31)). Cosentino C, Meyer-Balhlburg H, Alpert J, Gaines R, "Sexual behavior problems and psychopathology symptoms in sexually abused girls", J Am Child Adolesc Psychiatry. 1995; 43:1033-1042.

((32)). Courtois C, The incest experience and its aftermaths. Victimology: An International Journal,1979; (4)4:337-347

((33)). López, Prevalence and sequelae of childhood sexual abuse in Spain, Child Abuse Negl, Sep. 1995; (19)9:1034-1050

((34)). Massie M. Johnson S, The importance of recognizing a history of sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 1989;10:184-191

((35)). Fortenberry J.D, Hill R., Sister-sister Incest as a manifestation of multigenerational sexual abuse, Journal of Adolescent Health Care, 11986;7:202-204

((36)). González E, Molina T, Toledo V, Luengo X, Molina C, Molina R., Violación intra y extrafamiliar en adolescentes: Variables personales y familiares seleccionadas. Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc, 1997;(4)1:13-21

((37)). Molina R, González E, Estudio caso-control de adolescentes embarazadas producto de una violación, Informe Final Proyecto M2909/8813 DTI,1989

((38)). Molina R, González E, Sandoval J, Gutiérrez X, Embarazo en adolescentes producto de una agresión sexual: alto riesgo obstétrico y perinatal, Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc. 1995; (2)3:74-82

((39)). Mannarino A, Cohen J, Smith J, Moore-Motily S, Six and twelve month follow-up of sexually abused girls, J Interpers Violence,1991; 6:494-511

((40)). McGillivray A, Expanding the narrative of child sexual abuse, The International Journal of Children, 1994; 2:67-79

((41)). Rone E, Moya G, Aspectos generales y psicopatológicos del abuso sexual en niños, Rev Chil de Pediatría, 1989; (60)2:71-75

((42)). Gray N., Valenzuela A, Abuso Sexual en Adolescentes: Estudio descriptivo sobre violación e incesto en mujeres estudiantes de la Región Metropolitana, Colectivo Mujer, Salud y Medicina Social, Comusams, Achnu,1995

((43)). Montero de Sánchez N, La familia del niño víctima de abuso sexual, Rev Niños, 1991, (26):73:60-70

((44)). González Electra, Ximena Luengo, Fresia Caba, Temistocles Molina, El contexto sociofamiliar de los hijos de madres adolescentes cuyos embarazos fueron consecuencia de violación, Cuad Med Soc, vol XL (2):25-32, 1999

((45)). González Electra, Barros L, Galvez I, Nuyens D, et als., Sexualidad y relaciones de pareja en la vida de mujeres que sufrieron violación en su niñez o adolescencia. Rev Chil Obst y Gin Infantil y Adolescencia, 8 (1):9-18, 2001

((46)). San Filippo, Joseph S.M D y Schekler Kenneth N.M D ,"Identifying the sexually pre-adolescent girl", Pediatric Annals 15(8), August 1986

((47)). Schuman D, False accusations of physical and sexual abuse, Bull Am Acad Psychiatry Law, 1986; (14)1

((48)). Sadoff R, Sexual Violence, Bull New York Acad Med, 1986; 466-476.

((49)). Williams L, Recovered memories of sexual abuse: Scientific Research and Scholary Resources,1996

((50)). Electra González, Temistocles Molina, Factores asociados al proceso de denuncia en adolescentes victimas de violacion, Cuad Med Soc, 2008, 46(2):125-133

((51)). Montero de Sánchez, Los menores como víctimas de abuso sexual, Rev Niños, 1989;(26)68:21-23

((52)). Electra González, Abusos sexuales: Factores predictivos de riesgo, En: Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia, cap 45, pag 610-622, 2003, Editorial Mediterráneo

((53)). Beitchman J. A review of the long-term effects of child sexual abuse, Child Abuse and Neglect (16):101-118,1992

((54)). Fernández H, Souza D, Propuesta para una mayor protección de la víctima en los delitos de abuso sexual infantil, Doc., N° 34065, INN, SENAME, 1993

(55)). Minshew D, Hooper C, The Adoptive Family as a Resource for Sexual Abused Children,1989

((55)) Electra González, Abuso sexual y violacion, En: Recomendaciones para la atención integral de salud de los y las adolescentes con énfasis en Salud Sexual y reproductiva, pag. 40-43, 90-91, Serie OPS/FNUAP N° 2, 2000..

TENER CALMA, SERENIDAD, TRANQUILIDAD.-

La primera respuesta tendrá gran impacto sobre la niña o adolescente. Ellos lo hacen mejor cuando las personas en quienes confían tienen calma y aceptación hacia ellos. Si el niño percibe alarma, disgusto por lo que pasó, tal vez deje de contar. Además, en la medida en que va contando su historia, poco a poco, va mirando la reacción de la persona, cuando encuentra que no es rechazado se atreve a seguir contando la peor parte.

CREERLE.-

Es fundamental creerle lo que está revelando, aún cuando puede haber inconsistencias o confusión en los detalles, y mantener una mente abierta. Si hay partes del relato que puedan ser confusos, decirle que no se le está entendiendo muy bien y que vuelva a repetir para no sacar conclusiones equivocadas.

ESCUCHAR.-

Enterarse de los detalles lentamente, sin presionar o confundirlo. Hay que recordar que conversar acerca de sentimientos y experiencias difíciles, generalmente, se hace lentamente y por etapas. Escuchar tranquilamente, en forma calmada. Hacer preguntas pertinentes, dirigidas, principalmente, desde cuando está ocurriendo el abuso, el grado o tipo de abuso, la forma de amenaza a que está siendo sometido.

NO JUZGAR Y ASEGURAR QUE LO QUE PASO NO FUE SU CULPA.-

Nunca acuse o dé la impresión de acusar. Recuerde que el abuso sexual no es una falta del niño o niña, adolescente o joven, la culpa y responsabilidad es siempre del abusador, aún cuando algunas reglas no fueron seguidas por la niña o niño (ejemplo salir sin permiso o el tipo de vestuario usado). El miedo al rechazo, al castigo o a que no le van a creer es la principal razón para no revelar el abuso a que está siendo sometida/o y el agresor puede haberle amenazado de que este tipo de respuesta o reacción es la que obtendrá si lo cuenta a alguien.

DARLE APOYO.-

Permanecer cerca del niño o niña cuando esté conversando acerca de lo que le pasó y acerca de sus sentimientos. Más aún tomarle la mano puede asegurarle que el profesional está ahí para protegerlo/a. Asegurarle que es digno de amor y apoyo, aún cuando algo malo le haya sucedido. Se le debe dar mucha fuerza, decirle que ha sido muy valiente por atreverse a contarlo.

SER AMABLE.-

Ser amable para que el niño, adolescente o joven confíe lo suficiente para contar esta experiencia extremadamente desagradable. Asegurarle que hizo lo correcto en contar y hacerle saber que tiene todo el derecho de conversar acerca de sus sentimientos de incomodidad, tristeza, miedo, rabia, odio, vergüenza, dolor, etc.

RECORDAR QUE ES EL NIÑO O NIÑA, ADOLESCENTE O JOVEN QUIEN HA SIDO HERIDO/A O DAÑADO/A.-

Algunas veces los sentimientos de dolor, angustia, vergüenza o rabia experimentados por el profesional hacen olvidar temporalmente quién es la víctima principal. Se debe atender a las necesidades de la víctima primero, aún cuando el profesional pueda estar muy afectado también.

RESPETAR LA PRIVACIDAD Y CONFIDENCIALIDAD.-

Discutir y comentar el problema solamente con aquellas personas que necesitan conocerlo. Ser abusada/o sexualmente no es un secreto sucio, pero tampoco es una información pública que todo el mundo deba conocer. No se le debe forzar que el niño, niña o adolescente o joven cuente a quien no quiere. Pero es muy importante hacerle saber que hay que contarle a alguien más, a algún adulto de su familia, o de su entorno para que pueda brindarle ayuda, porque si esto permanece en silencio el abusador va a continuar haciéndole daño y puede hacerle daño a otros niños adolescentes o jóvenes. En este punto no se debe imponer la persona a quien la niña o niño debería contar. Muchas veces se piensa que debería recurrir a la madre, pero no siempre la madre es el recurso más efectivo, pues tal vez ella también se encuentre atrapada en este círculo de violencia. Se tiene que preguntar quién es esa persona cercana en quién confiar y que podría ayudarla.

NO CREAR FALSAS EXPECTATIVAS.-

No se debe prometer algo que no se va a cumplir. Es importante preguntar qué espera el niño, niña o adolescente o joven del profesional, qué quiere que haga y luego establecer juntos hasta donde llegará su ayuda.

BUSCAR AYUDA PROFESIONAL ADECUADA.-

Es necesario y conveniente, que llegado un cierto momento y si es posible con el acuerdo de la/el adolescente o joven y sus familiares, referir el caso a instituciones o profesionales especializados en el tema. Hay fuertes sentimientos que deben ser tratados por expertos en salud mental y es necesario tratamiento psicológico para curar las heridas causadas por el abuso sexual. Secuelas a largo plazo como depresión, enfermedades psicosomáticas o dificultades serias en el plano de las relaciones interpersonales pueden perdurar si no son debidamente tratadas. Persistir hasta encontrar una organización, grupo especializado en la atención de víctimas de abuso sexual, en hospitales, clínicas de atención de salud mental de la comunidad.

POSIBILIDAD DE ACOMPAÑAR.-

Una vez que el caso sea referido a otros profesionales del área psicológica o legal, es conveniente no desentenderse totalmente del niño, niña o adolescente o joven, manteniendo de alguna manera el espacio de comunicación logrado.

COMPARTIR EL IMPACTO QUE PRODUCE.-

El profesional debería buscar ayuda, pues el hecho de encontrase ante una situación de abuso sexual impacta, genera sentimientos de temor, de indignación o de mucha impotencia, por lo que es muy importante que se hable con alguien más para compartir esos sentimientos.

EL PROFESIONAL DEBE RECONOCER SU LIMITACION.-

Lo que muchas veces asusta es ser depositario/a de un secreto, de un problema, se sabe que algo se debe hacer, pero hay que reconocer las limitaciones que se puede tener y la ayuda que se pueda ofrecer al adolescente, tiene que ser posible de cumplir. La solución de muchos aspectos del problema no va a estar al alcance de un sólo profesional, pero lo mucho o poco que se pueda hacer con la intención de ayudar va a ser muy importante y válido.((30,44,53,54,55,56))

Tu valoración:
Promedio de votaciones: 2.0

((1)). Fergusson D, Childhood sexual Abuse and Psychiatric Disorder in Young Adulthood. I Prevalence of sexual abuse and factors associated with sexual abuse. J Am Acad Adolesc Psychiatry, 1996; 34(10):1355-64.

((2)). Finkelhor D, Epidemological Factors in the Clinical Identification of Child Sexual Abuse. Child Abuse and Neglect, 1996; 17:67-70.

((3)). Anuarios del Servicio Médico Legal, Servicio Médico Legal. Stgo. 1981 a 2005

((4)). Florenzano R., Pino P., Kaplán M y Burrows J., Frecuencia de Maltrato Infantil y Sexual en Escolares de Santiago de Chile: Antecedentes Familiares y Consecuencias. Rev Psiquiatría,1995; (12)2:60-66,1995.

((5)). Halpersin D, Prevalence od child abuse among adolescents in Geneva: results of a cross sectional survey, B. M..J. 1996; 312 (7042):1326-1329.

((6)). Jon Mc Clellan, Age of onset of sexual abuse: Relationship to sexually impropriate behaviors ,J. Am. Acad. Adolesc Psychiatry ,1996;34:10.

((7)). Kempe R.S. y Kempe H., The Common Secret:Sexual Abuse in Childhood and Adolescents, New York W H Freeman,1984

((8)). Sexual Assault of Young Children as Reported to Law Enforcement: Victim, Incident and Offender Characteristics, Oficina de Estadisticas Judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, 2000.

((9)). SERNAM. Encuesta nacional de victimizacion por violencia intrafamiliar y delitos sexuales 2008

((10)). Informe Final. Unicef, Universidad Diego Portales. Niños, niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales, en el marco de la reforma procesal penal. 2006.

((11)). Fiscalía. Boletin Estadistico Fiscalía Nacional 2014

((12)). Ministerio de Justicia, Estadísticas Nacionales de Delitos Sexuales, 2005

((13)). Nahuelpan E, Varas J. La violencia de género en Chile, periodo 2000-2010. Una reflexión a partir del análisis de las agresiones sexuales constatadas en el Servicio Médico Legal. Abril 2011. Disponible en: http://www.sml.cl/proyectos/estadistica/documentos/violencia

((14)). Ministerio de Salud de Chile, DEIS, Estadísticas de atenciones de urgencia.

((15)). Holmes M, Resnick H, Kilpatrick D, Rape-reñated pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women, Am J Obstet Gynecol, 1996, 175 (5):320-325

((16)). Organización Mundial de la Salud.. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptive N0 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, 2011.

((17)). Organización Panamericana de la Salud. Comprender y abordar la violencia sexual contra las mujeres. WHO/RHR/12.37. Washington DC: OPS,2013

((18)). Código del Trabajo de Chile. Artículo 2 Modificado por Ley 20.005 , 2005

((19)). Patsilí Toledo. Ley Nº 20.005 sobre Acoso Sexual en Chile.2015.

((20)). Código Penal Chileno . Ultima revisión a 14 junio 2016

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((23)). Brown J, Cohen P, Johnson JG, Smailes EM. Childhood abuse and neglect: specificity of effects on adolescent and young adult depression and suicidality. J Am. Acad Child Adolesc Psychiatry. 1999 Dec;38(12):1490-6. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10596248

((24). Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M.Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M. Sexual harassment and emotional and behavioural symptoms in adolescence: stronger associations among boys than girls. Soc Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26.

((25)). de Lijster GP, Felten H ,Kok G, Kocken PL. Effects of an interactive School-Based Program for preventing Adolescents Sexual Harassment: A Cluster - Ramdomized Controlled Evaluation Study. J Youth Adolesc. 2016 May; 45 (5): 874-86

((26)). Dirección Jurídica . Universidad de Chile . Propuesta de medidas para optimizar las investigaciones disciplinarias sobre acoso laboral y sexual al interior de la Universidad de Chile. 26.04.2016, Documento 00458. Consejo Universitario sesión del 21 de junio 2016.

((27)). Carr, J.L., & Ward, R.L. Guidelines Position Statement on Preventing Sexual Violence on College and University Campuses (2006). ACHA Campus violence white paper. NASPA Journal, 43 (2), 380-409. https://www.acha.org/documents/resources/guidelines/ACHA_StatementPreventing_Sexual_Violence_Dec2011.pdf

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((30)). Cartwright P. Reported sexual assault in Nashville-Davidson County,Tennessee, 1980 to 1982. Am Obstet Gynecol, 1986; 1064-2068

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((37)). Molina R, González E, Estudio caso-control de adolescentes embarazadas producto de una violación, Informe Final Proyecto M2909/8813 DTI,1989

((38)). Molina R, González E, Sandoval J, Gutiérrez X, Embarazo en adolescentes producto de una agresión sexual: alto riesgo obstétrico y perinatal, Rev de la Soc Chil de Obstet y Ginecol Infantil y Adolesc. 1995; (2)3:74-82

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((40)). McGillivray A, Expanding the narrative of child sexual abuse, The International Journal of Children, 1994; 2:67-79

((41)). Rone E, Moya G, Aspectos generales y psicopatológicos del abuso sexual en niños, Rev Chil de Pediatría, 1989; (60)2:71-75

((42)). Gray N., Valenzuela A, Abuso Sexual en Adolescentes: Estudio descriptivo sobre violación e incesto en mujeres estudiantes de la Región Metropolitana, Colectivo Mujer, Salud y Medicina Social, Comusams, Achnu,1995

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((44)). González Electra, Ximena Luengo, Fresia Caba, Temistocles Molina, El contexto sociofamiliar de los hijos de madres adolescentes cuyos embarazos fueron consecuencia de violación, Cuad Med Soc, vol XL (2):25-32, 1999

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((46)). San Filippo, Joseph S.M D y Schekler Kenneth N.M D ,"Identifying the sexually pre-adolescent girl", Pediatric Annals 15(8), August 1986

((47)). Schuman D, False accusations of physical and sexual abuse, Bull Am Acad Psychiatry Law, 1986; (14)1

((48)). Sadoff R, Sexual Violence, Bull New York Acad Med, 1986; 466-476.

((49)). Williams L, Recovered memories of sexual abuse: Scientific Research and Scholary Resources,1996

((50)). Electra González, Temistocles Molina, Factores asociados al proceso de denuncia en adolescentes victimas de violacion, Cuad Med Soc, 2008, 46(2):125-133

((51)). Montero de Sánchez, Los menores como víctimas de abuso sexual, Rev Niños, 1989;(26)68:21-23

((52)). Electra González, Abusos sexuales: Factores predictivos de riesgo, En: Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia, cap 45, pag 610-622, 2003, Editorial Mediterráneo

((53)). Beitchman J. A review of the long-term effects of child sexual abuse, Child Abuse and Neglect (16):101-118,1992

((54)). Fernández H, Souza D, Propuesta para una mayor protección de la víctima en los delitos de abuso sexual infantil, Doc., N° 34065, INN, SENAME, 1993

(55)). Minshew D, Hooper C, The Adoptive Family as a Resource for Sexual Abused Children,1989

((55)) Electra González, Abuso sexual y violacion, En: Recomendaciones para la atención integral de salud de los y las adolescentes con énfasis en Salud Sexual y reproductiva, pag. 40-43, 90-91, Serie OPS/FNUAP N° 2, 2000..

Los factores de riesgo para la ocurrencia de abuso sexual en niñas o niños dicen relación con que:

  • Pobre desarrollo en destrezas relacionadas con la seguridad personal,
  • Sufran maltrato ya sea físico o psicológico,
  • Tengan una vida familiar temprana caótica y disfuncional,  
  • Sufran negligencia en el cuidado, escasa supervisión de las figuras parentales,
  • Modelos parentales próximos poco desarrollados, presenten problemas emocionales, con necesidades de afecto y atención. Con  pobre información acerca de la sexualidad normal del niño y del adulto,
  • Presenten discapacidad física o mental en una o ambas figuras parentales o que sean alcohólicos.((43,44)).

Tu valoración:
Promedio de votaciones: 3.4

((1)). Fergusson D, Childhood sexual Abuse and Psychiatric Disorder in Young Adulthood. I Prevalence of sexual abuse and factors associated with sexual abuse. J Am Acad Adolesc Psychiatry, 1996; 34(10):1355-64.

((2)). Finkelhor D, Epidemological Factors in the Clinical Identification of Child Sexual Abuse. Child Abuse and Neglect, 1996; 17:67-70.

((3)). Anuarios del Servicio Médico Legal, Servicio Médico Legal. Stgo. 1981 a 2005

((4)). Florenzano R., Pino P., Kaplán M y Burrows J., Frecuencia de Maltrato Infantil y Sexual en Escolares de Santiago de Chile: Antecedentes Familiares y Consecuencias. Rev Psiquiatría,1995; (12)2:60-66,1995.

((5)). Halpersin D, Prevalence od child abuse among adolescents in Geneva: results of a cross sectional survey, B. M..J. 1996; 312 (7042):1326-1329.

((6)). Jon Mc Clellan, Age of onset of sexual abuse: Relationship to sexually impropriate behaviors ,J. Am. Acad. Adolesc Psychiatry ,1996;34:10.

((7)). Kempe R.S. y Kempe H., The Common Secret:Sexual Abuse in Childhood and Adolescents, New York W H Freeman,1984

((8)). Sexual Assault of Young Children as Reported to Law Enforcement: Victim, Incident and Offender Characteristics, Oficina de Estadisticas Judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, 2000.

((9)). SERNAM. Encuesta nacional de victimizacion por violencia intrafamiliar y delitos sexuales 2008

((10)). Informe Final. Unicef, Universidad Diego Portales. Niños, niñas y adolescentes víctimas de delitos sexuales, en el marco de la reforma procesal penal. 2006.

((11)). Fiscalía. Boletin Estadistico Fiscalía Nacional 2014

((12)). Ministerio de Justicia, Estadísticas Nacionales de Delitos Sexuales, 2005

((13)). Nahuelpan E, Varas J. La violencia de género en Chile, periodo 2000-2010. Una reflexión a partir del análisis de las agresiones sexuales constatadas en el Servicio Médico Legal. Abril 2011. Disponible en: http://www.sml.cl/proyectos/estadistica/documentos/violencia

((14)). Ministerio de Salud de Chile, DEIS, Estadísticas de atenciones de urgencia.

((15)). Holmes M, Resnick H, Kilpatrick D, Rape-reñated pregnancy: Estimates and descriptive characteristics from a national sample of women, Am J Obstet Gynecol, 1996, 175 (5):320-325

((16)). Organización Mundial de la Salud.. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptive N0 239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, 2011.

((17)). Organización Panamericana de la Salud. Comprender y abordar la violencia sexual contra las mujeres. WHO/RHR/12.37. Washington DC: OPS,2013

((18)). Código del Trabajo de Chile. Artículo 2 Modificado por Ley 20.005 , 2005

((19)). Patsilí Toledo. Ley Nº 20.005 sobre Acoso Sexual en Chile.2015.

((20)). Código Penal Chileno . Ultima revisión a 14 junio 2016

((21)). Observatorio contra el Abuso Callejero. http://www.ocacchile.org/

((22)). Kilpatrick DG, Best CL, Veronen LJ, Amick AE, Villeponteaux LA, Ruff GA. J Mental health correlates of criminal victimization: a random community survey.Consult Clin Psychol.1985, Dec;53(6):866-73.

((23)). Brown J, Cohen P, Johnson JG, Smailes EM. Childhood abuse and neglect: specificity of effects on adolescent and young adult depression and suicidality. J Am. Acad Child Adolesc Psychiatry. 1999 Dec;38(12):1490-6. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10596248

((24). Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M.Kaltiala-Heino R, Fröjd S, Marttunen M. Sexual harassment and emotional and behavioural symptoms in adolescence: stronger associations among boys than girls. Soc Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol. 2016 May 26.

((25)). de Lijster GP, Felten H ,Kok G, Kocken PL. Effects of an interactive School-Based Program for preventing Adolescents Sexual Harassment: A Cluster - Ramdomized Controlled Evaluation Study. J Youth Adolesc. 2016 May; 45 (5): 874-86

((26)). Dirección Jurídica . Universidad de Chile . Propuesta de medidas para optimizar las investigaciones disciplinarias sobre acoso laboral y sexual al interior de la Universidad de Chile. 26.04.2016, Documento 00458. Consejo Universitario sesión del 21 de junio 2016.

((27)). Carr, J.L., & Ward, R.L. Guidelines Position Statement on Preventing Sexual Violence on College and University Campuses (2006). ACHA Campus violence white paper. NASPA Journal, 43 (2), 380-409. https://www.acha.org/documents/resources/guidelines/ACHA_StatementPreventing_Sexual_Violence_Dec2011.pdf

((28)). Browne A, Filkelhor D, Impact of Child Sexual Abuse: A review of the Research. Psychological Bulletin, ( 99);1:66-77,1986

((29)). Cahill C, Llewelyn P, L. and Pearson C., Long-term effects of sexual abuse which occurred in childhood: Areview. British Journal of Clinical Psychology,(30):117-130,1991

((30)). Cartwright P. Reported sexual assault in Nashville-Davidson County,Tennessee, 1980 to 1982. Am Obstet Gynecol, 1986; 1064-2068

((31)). Cosentino C, Meyer-Balhlburg H, Alpert J, Gaines R, "Sexual behavior problems and psychopathology symptoms in sexually abused girls", J Am Child Adolesc Psychiatry. 1995; 43:1033-1042.

((32)). Courtois C, The incest experience and its aftermaths. Victimology: An International Journal,1979; (4)4:337-347

((33)). López, Prevalence and sequelae of childhood sexual abuse in Spain, Child Abuse Negl, Sep. 1995; (19)9:1034-1050

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