De la Ovulación a la Fecundación y a la Implantación

Con el fin de entender mejor estos complejos procesos biológicos, se hará un análisis esquemático de los elementos más significativos de este fascinante proceso ((1,2)).

La ovulación

Proceso de maduración de los folículos ováricos que se inicia en la pubertad. La primera regla o menarquia es el signo que ha ocurrido la primera ovulación y la mujer se transforma en potencialmente fértil. Los folículos u ovogonias están todos, desde la vida fetal. Su aparición ocurre a los 24 días de vida fetal. A los 42 días hay 1.300 ovogonias. A los 5 meses: 6 millones; al  nacimiento, (40 semanas de embarazo), hay 1 millón. Al momento de la pubertad quedan 300 a 400 mil ovogonias , de las cuales maduran 400 a 500 ovogonias. Cada mes madura un folículo. La maduración de los folículos, la ovulación y el período postovulatorio están regulados por hormonas provenientes del lóbulo anterior de la hipófisis: las gonadotrofinas hipofisarias, de las cuales las más importantes son la Folículo Estimulante (FSH) y la Luteinizante(LH). La ovulación se detiene con la implantación del óvulo en el endometrio o embarazo que es detectado por la generación de hormonas provenientes de la mujer. 

La espermatogénesis

Es la generación y maduración de las células germinales masculinas o espermatogonias para llegar a espermatocitos primero y espermatozoides finalmente. Se produce en el epitelio germinal de los túbulos seminíferos de ambos testículos. La diferenciación celular los transforma en espermatozoides. Los túbulos seminíferos de ambos testículos miden en total alrededor de 500 metros.

También actúan las gonadotrofinas en el proceso de maduración de los espermatozoides que se inicia en la pubertad. El tiempo total de producción del  espermatozoide es de 70 a 78 días, más 10 a 17 días de permanencia en el epidídimo. Este conducto es parte de la vía seminal y mide 6 metros y que muy plegado ocupa 7,5 cm. Los espermatozoides se acumulan hacia la parte final del epidídimo o cola que al contraerse, desplaza las células germinales. Se continúa con el conducto deferente que mide 35 a 45 cm. La función de éste es la evacuación de los espermatozoides acumulados en la cola del epidídimo y que los lleva al conducto eyaculador. Cada conducto deferente antes de abrirse a la uretra forma un repliegue que es la vesícula seminal, la cual tiene como función la generación de un fluido seminal rico en fructosa y fosfatasa ácida. Entre la vesícula seminal y la desembocadura en la uretra, está el conducto eyaculador. La uretra en el varón es un conducto de 18 a 20 cm que cruza la próstata y se llama uretra prostática ,  continúa la uretra membranosa, la uretra peneana que termina en el meato urinario en el glande peneano. Este largo recorrido es el que hacen los espermatozoides antes de ser expulsados por el proceso de la eyaculación. La eyaculación se produce espontáneamente o como fenómeno natural involuntario en el sueño o voluntariamente por masturbación o durante del coito.

La Fecundación

Durante la eyaculación en el coito se deposita el semen en la vagina, (mas o menos 5 cm cúbicos),impregna el cuello del útero y muy especialmente en la parte interna del cuello uterino o endocervix que tiene glándulas que producen abundante mucosidad. El eyaculado forma un coágulo en el conducto del cuello uterino y la migración de los espermatozoides se inicia de inmediato y pueden ser fecundantes hasta 6 días posteriores al coito que resultó en dicha eyaculación. Hay una primera migración rápida y los primeros espermatozoides pueden alcanzar el tercio externo de la trompa en tres minutos, pero tienen poca capacidad fecundante. Si una mujer ha tenido una ovulación  hoy día y su último coito fue hace 6 días, puede ser fecundada por los espermatozoides que se desprenden del coágulo de semen endocervical.

De cada 100 coitos en período fértil y sin ninguna protección para evitar un embarazo, se produce un embarazo en 10 de ellos. Si 100 parejas tienen coitos libremente en el mes y sin protección anticonceptiva se produce el embarazo en 25 de ellas.

Según Wilcox ((4,5)), se considera que el período fértil fecundable de una mujer se extiende desde 5 día antes de la ovulación y que termina con la ovulación de tal manera que la probabilidad de embarazo con una relación sexual entre el 6to día antes de la ovulación y  5to día después de la ovulación es la siguiente.

El proceso de la fecundación para formar un nuevo individuo se inicia con la penetración de la cabeza del espermatozoide en el óvulo, el cual ha tenido varias etapas de preparación que se llama capacitación. Ocurre en el endometrio, donde una serie de enzimas y compuestos productos del metabolismo de las células del endometrio, influyen en este proceso que es complejo y donde se distinguen: La hiperactivación del espermatozoide, la reacción acrosomal tanto en la fusión de las membranas como en la salida de las enzimas hidrolíticas, la adhesión a la zona pelúcida del óvulo y la penetración del oocito. Cabe agregar que el espermatozoide tiene receptores a la progesterona y que la progesterona del liquido folicular del folículo, es mediadora de la reacción acrosomal, uno de los procesos indispensables en la capacidad de penetración del espermatozoide ((6)).

Esta penetración provoca una serie de transformaciones moleculares que dan como consecuencia la fusión de los pronúcleos de ambas células germinales y el intercambio de material genético proveniente de ambos padres, formando un nuevo individuo diferente en su material genético a las células de origen. Es una nueva célula viva que contiene un genoma humano único. Es una individualización biológica genéticamente humana. La fecundación ocurre en el tercio externo de la trompa y el cigoto inicia un proceso de divisiones, al mismo tiempo que migra por la trompa hasta llegar al útero donde se implantará. A las 24 horas de la fusión de los pronúcleos ya hay dos células y a los 3 o 4 días hay 8 a 10 células y a los 7 días alcanza el útero en un estado que se llama blastocisto con aproximadamente 200 células. Sólo el 7 al 10% de estas células formarán el futuro embrión. En esta etapa no es posible determinar la presencia de este nuevo individuo biológico. El trofoectodermo, (que se ha formado en el endometrio de la mujer), inicia la producción de Gonadotrofina Coriónica (hCG) que se puede detectar a los 8 a 10 días después del alza de la LH. Su aumento es exponencial y se duplica cada 24 horas. La presencia de hCG es una evidencia que el embrión ha alcanzado el estado de implantación y si posteriormente no hay otros signos de embarazo , fuera del retraso de una menstruación, la literatura lo nomina como “Devastación temprana del embarazo” o “Embarazo Bioquímico” o “Microaborto”.

El blastocisto se implanta o se anida en la capa interna del útero que se llama endometrio y se transforma en mórula y el organismo materno reconoce la presencia del nuevo individuo y reacciona produciendo hormonas y una de ellas es la hCG que influye sobre el ovario impidiendo las menstruaciones. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud considera que el comienzo del embarazo es en el momento de la implantación, pues es posible determinar su presencia objetiva en el tracto materno ((7)).

Hasta aquí hay dos conceptos, el de célula viva individual con genoma humano y ésta célula implantada dando origen a un embarazo.

Sin embargo, este cigoto puede perderse espontáneamente hasta el momento mismo de la implantación en una alta proporción. Entre el 8% y el 57% de los cigotos se pierden hasta la implantación de éste, (diferencias dadas por la sensibilidad en la detección de la hCG).  Entre la implantación y el nacimiento se produce un 20 % más de pérdidas espontáneas. Es así como de 100 óvulos fecundados, llegan a Recién Nacidos/as solamente 31 %. Este hecho define que los mamíferos humanos se reproducen por devastación. Es decir la mayoría se pierde, existiendo una poderosa y muy exigente selección natural que interrumpe los embarazos.

El proceso de crecimiento y desarrollo desde óvulo hasta Recién Nacido/a, es de gran velocidad y en un corto tiempo. Esto significa que los componentes deben ser muy perfeccionados y que el proceso mismo debe transcurrir en total normalidad.

En este contexto, el cigoto individualizado y con genoma humano es potencialmente una blástula o conjunto de blastómeros o células de división inicial. La blastómera es potencialmente una Gástrula, ésta es potencialmente una Mórula, la cual es potencialmente un embrión humano, el cual será potencialmente un futuro ser humano. Las pérdidas embrionarias y fetales de esta magnitud se explican además por las alteraciones genéticas que ocurren en el genoma humano y que los hacen incompatible con la sobrevivencia en las etapas de su desarrollo. Es por ello que la existencia de un genoma humano e individualizado desde el momento de la replicación de las bases proteicas que siguen a la fusión de los pronúcleos,  le condiciona la potencialidad de un ser humano. Desde la perspectiva biológica es un individuo incipiente que llegará a ser humano con la adquisición de las estructuras anatómicas fundamentales y el substrato biológico que le permitirá tener sensaciones, emociones, pensamiento y deseos.

A título de ejemplo, existe una malformación genética que se llama Mola Hidatiforme. La mola hidatiforme parcial tiene un cariotipo triploide 69 XXY como resultado de la fertilización de un ovocito por un espermatozoide duplicado o por dos espermatozoides, y puede manifestarse como cariotipos 69XXY (70%), 69XXX (27%) y 69XYY (3%). Tiene genoma humano, continúa su desarrollo y nunca llegará a ser un humano. Hay muchos ejemplos de malformaciones genéticas del Genoma Humano que nunca llegarán a ser humanos.

En este relato, Se agrega el tercer concepto de potencialidad de llegar a ser humano a partir de un genoma humano. Este concepto que tiene todo un análisis filosófico, ha sido materia de la Ética

El cuarto concepto es el de Persona Humana, en el contexto de la adquisición de la sustancia espiritual, “alma”, “mente” o “psique” que es del ámbito de la/s religión/es y de las teologías de cada una de ellas.
 
El quinto concepto es de  Persona Legal, que en el código de Derecho Civil chileno se define como a un recién nacido/a desde el momento del corte del cordón umbilical. Pasa a ser sujeto de derechos y deberes.
 
La idea es que este documento facilite una información y visión lo más amplia posible que permita dialogar en un tema de complejidad y que despierta muchas sensibilidades.

En Chile, el tema del Aborto Terapéutico no se ha tocado en Congresos Médicos desde 1970 y sólo en el año 2007, se discutió durante el XXXI Congreso Chileno de Obstetricia y Ginecología, en un Curso de Etica.

((1)). Bruce M.Carlson Human Embriology & Developmental Biology.Part I chapter 3. Elsvier. España 1999

((2)). Aplin JD The Cell biology of Human Implantation. Placenta 17:269-275,1996

((3)). Proyecto Genoma Humano www.ornl.gov/hgmis/home.html

((4)). Wilcox AJ, Weinberg CR, Baird DD. Timing of sexual intercourse in relation to ovulation effects on the probability of conception, survival of the pregnancy, and sex of the baby. New Engl J Med 333:1517-21, 1995.

((5)). Wilcox AJ, Weinberg, CR, Baird DD. Post-ovulatory ageing of the human oocyte and embryo failure. Human Reproduction 1998; 13: 394-397.

((6)). H. Croxatto. Nociones Básicas sobre la Generación de un Nuevo Ser Humano y sobre la Píldora Anticonceptiva de Emergencia. Folleto. Instituto Chileno de Medicina Reproductiva Marzo ,2001. Acceso por www.pildorademergencia.cl

((7)). OMS. Aborto Provocado. Informe de un grupo científico. Serie de Informes Técnicos N°623,Ginebra,1978.

((8)). R. Molina. Aborto Espontáneo. Cap 16 (222-229) En: Ginecología A. Perez. 2º edición, Ed Mediterraneo .1995

((9)). R. Molina Aborto Inducido. Cap 47 (599-613) En: Ginecología A. Perez. 2º edición, Ed Mediterraneo .1995

((10)). El drama del aborto. En busca de un consenso. Aníbal Faúndez, y José Barzelatto. Editoral LOM, Santiago de Chile , 2007

((11)). C. Valenzuela. Etica Científica del Aborto Terapéutico. Rev. Med. de Chile 2003: 131(562-568)

((12)). Requena M. Aborto Inducido en Chile. Ed. Sociedad Chilena de Salud Pública. 1990

((13)). Molina R. Prevention of Pregnancy in High Risk Women: Community Intervention in Chile. Chapter 2 (57-77) En: EditorsMundigo A,Indriso C. Abortion in the Developing World. WHO. Vistaar Publication London 1999