Desde un punto de vista académico se separarán las 3 características principales como son el crecimiento y desarrollo que tiene que ver con pubertad, las características psicológicas e intelectuales y las características sociales.

Hay que considerar que los 3 aspectos se encuentran estrechamente relacionados entre sí, por lo que cuando se afecta un área específica hay una repercusión directa en las otras((5)).

Pubertad: cambios físicos y sus problemas

Se refiere a los aspectos tratados en el capítulo de Pubertad, por lo que no se tratará los aspectos biológicos. Sin embargo debemos considerar que pueden generarse algunas situaciones que pueden afectar al adolescente.

Es así como la adolescencia es la segunda etapa de la vida donde se vuelve a crecer tanto como ocurrió después del nacimiento. Hay un crecimiento acelerado, pero desproporcionado, primero crece la nariz, las extremidades y finalmente el tronco. Un crecimiento con estas características produce torpeza y desgarbo. Los y las adolescentes, que vienen de una etapa de gran coordinación gruesa como es la niñez, no logran ahora controlar sus extremidades: puede que se les caigan las cosas o choquen con distintos objetos al pasar, tienden a encorvarse, curvando su columna vertebral y buscar posiciones cómodas para este cuerpo que les pesa y que aún no controlan bien.

El organismo para crecer aumenta sus requerimientos nutricionales, produciendo un característico apetito exagerado. Pero al ser frecuentemente selectivos, es decir comen lo que les gusta y no lo que deben de acuerdo a los requerimientos nutricionales recomendados para su edad, podrían desencadenarse diversos trastornos nutricionales como obesidad, anemia, bocio y carencias vitamínicas.

Por otra parte, este organismo en desarrollo manifiesta una necesidad de liberar energía, lo que puede llevar a una actividad excesiva, que se alterna con astenia (flojera, cansancio). Es así como en forma aparentemente inexplicable, hay días en que están en continuo movimiento y otros en que amanecen cansados "de no hacer nada", de crecer. No es infrecuente que esta necesidad de liberar energía se transforme en un problema, ya que muchas veces eligen para ello actividades riesgosas, recordando que la primera causa de muerte en este grupo etario son los accidentes y violencias.

Características psicológicas e intelectuales

Se mencionará en líneas generales los aspectos del desarrollo psicológico de los y las adolescentes, los que son descritos con mayores detalles en otro capítulo de este curso. No se analizarán bajo ningún enfoque psicológico en especial, más bien se describirá lo que se percibe en los y las adolescentes, que es lo que ayuda en la práctica para su mayor comprensión.

Existe en el adolescente una imagen de sí mismo inestable, habitualmente negativa, no están contentos como son y se pueden sentir, poco valiosos. Llegan a ser impulsivos, primero actúan y luego piensan. Muchas veces lamentan lo que dijeron, especialmente al herir a otra persona (por lo general a los padres).

Tienen gran espíritu de oposición. Se oponen a las propuestas de los padres, lo que se entiende en el contexto de la búsqueda de su propia identidad, golpeando fuerte contra la imagen adulta que tienen más cerca y de la que se tienen que separar.

Otras características que se pueden presentar son, la labilidad emocional o cambios bruscos de humor (de pronto lloran y reclaman "que en esta casa ya nadie me entiende"); también la omnipotencia (creen que todo lo saben y que todo lo pueden) y finalmente el egocentrismo (el mundo gira en torno a ellos y sus necesidades y sienten que todos están preocupados de él o ella).

Hay un sentimiento de soledad que se repite. Se sienten únicos y especiales y no existe nadie capaz de comprender lo que a él o ella le sucede. Aparece entonces la necesidad del amigo/a íntimo/a (un par), que en el adolescente menor es casi siempre de su mismo sexo, única persona capacitada para escucharlo, entenderlo y de quien podría aceptar consejos.

El adolescente mayor es emocionalmente más estable, desaparecen los cambios bruscos de humor, es más predecible. Se ponen más extrovertidos, cuentan espontáneamente sus experiencias y no es necesario interrogarlos ¿dónde fuiste?, ¿con quién estuviste?, para conocer sus actividades. Superan la soledad con el deseo de trascender, que es el deseo de vivir para algo o para alguien, de realizar algo positivo para la sociedad. Se agrupan entonces según afinidades, en un grupo de pares con inquietudes políticas, religiosas, ecológicas o filosóficas similares.

Posteriormente al avanzar en esta etapa, hay desorientación y angustia frente a las grandes decisiones, como frente a la decisión vocacional (estudios superiores) y también en relación a la elección de pareja (se preguntan cómo saber cuando se está realmente enamorado).

Desde el punto de vista intelectual lo más importante que ocurre es el cambio en el tipo de pensamiento. Aparece la capacidad de abstracción, del manejo de conceptos más complejos, del análisis lógico y la crítica a la información entregada. Este cambio del pensamiento concreto al abstracto o hipotético-deductivo del adulto, ocurre a partir de los 11 años. En la práctica esto se manifiesta en empezar a considerar diferentes posibilidades y analizarlas a la vez. Están en condiciones también, de enjuiciar y criticar los actos y valores de los adultos, defendiendo en forma vehemente sus posiciones. Exigen razones y argumentos aceptables frente a cada demanda o postura de los adultos.

Este es un cambio fundamental en el individuo, que ni el mismo muchas veces percibe y que es el responsable del enfrentamiento crítico con el mundo que los adultos representan y para el cual se está preparando a ingresar.

Características sociales

Lo más importante que le ocurre al adolescente, desde el punto de vista social, es la intensidad que adquiere la relación con su grupo de pares. Este grupo de pertenencia, que usa un lenguaje, vestimenta y adornos diferentes a los de los adultos es fundamental para afirmar su imagen y para adquirir la seguridad y destreza social, necesarias para el futuro.

Hay también una revisión crítica a los valores éticos y religiosos aprendidos en la familia o en la escuela.  Esta es una revisión necesaria, para poder incorporar esos valores como propios  y no impuestos por otros.

Los y las adolescentes poseen un gran sentido de la justicia, la defienden tanto en lo individual como en los hechos que afectan a la humanidad.  Aceptan un castigo si consideran que fue merecido; pero si creen que ha sido algo injusto, se les provoca una rebeldía capaz de no detenerse hasta que sea corregido el error anterior. En un caso así, la imagen del adulto que ejerce autoridad va perdiendo respeto y credibilidad.

El grupo familiar cae en el conflicto entre rechazo y dependencia. El o la adolescente quisiera ser más independiente, pero la ligazón familiar, especialmente en lo afectivo, es muy importante.

No debe caerse en el error de iniciar una competencia, entre la familia y el grupo de amigos. Tanto la familia como éstos últimos son fundamentales para el desarrollo adolescente. La familia para el apoyo afectivo incondicional durante toda la vida y los amigos, como ya se mencionará, para la adquisición de la destreza social que les permite incorporarse en forma adecuada al mundo externo, siendo la familia un sistema protector que no otorga los conocimientos suficientes en éste ámbito.

Por último, cobra significativa importancia la discusión entre los derechos y los deberes.  Al ir creciendo se van adquiriendo obligaciones y no se percibe la adquisición de nuevos derechos; esto hace que el crecer muchas veces se viva con poco entusiasmo. Se quejan de que los adultos son ambivalentes en su trato con ellos, ilustrándolo con la frase: "eres suficientemente grande para entender esto, pero todavía muy chico como para hacer esto otro".

Tu valoración:
Promedio de votaciones: 4.7

((1)). Grupo de estudio OMS acerca de los jóvenes y la salud para todos en el año 2000. La salud de los jóvenes un desafío para la sociedad. Ginebra: OMS; 1986. Serie de informes técnicos 731

((2)). Anthony D, Brazier C. La adolescencia: Una época de oportunidades. Nueva York: UNICEF; 2011. Estado Mundial De La Infancia 2011.

((3)). Breinbauer C. Jóvenes: opciones y cambios, promoción de conductas saludables en los adolescentes. Washington DC: OPS; 2008.

((4)). Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Estrategia del PNUD para la Juventud 2014-2017, Juventud empoderada, futuro sostenible. Nueva York: PNUD; 2014

((5)). Luengo X. Características de la adolescencia normal. En: Molina R, Sandoval J, González E, editores. Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Santiago: Mediterráneo; 2003. p.16-23.

((6)). Hayes B, Burdiles P, Narváez P. Programa nacional de salud integral de adolescentes y jóvenes. Plan de acción 2012-2020. Santiago: Departamento de ciclo vital, Ministerio de Salud de Chile; 2012.