Cuando nos referimos al embarazo en adolescentes, siempre aparece la afirmación de las altas tasas de aborto en estas edades. Es muy difícil estimar las cifras de abortos dado el contexto de ilegalidad en que se encuentra en Chile. En un estudio referido a los egresos hospitalarios por edad se encontró que el grupo de 10 a 19 años, correspondía al 11,2% del total de los egresos hospitalarios para el periodo 2001-2010. (Tabla 2)

Cuando se analizan las tasas de aborto por edad nos encontramos con tasas tan altas como 49,7/10000 mujeres (Tabla 3). En la misma tabla se observa, que el grupo bajo 20 años está lejos de ser el grupo con mayor tasa de abortos ((7)).

Cabe señalar, que estos corresponden a egresos hospitalarios, que están lejos de corresponder a total de abortos ocurridos en la población, ya que dada la penalización, aquellos sin complicación no realizan consultas y no requieren hospitalización.

Para lograr obtener una cifra más cercana a la realidad se debe realizar estudios en población, y por supuesto no preguntar por la causa de aborto. En un estudio con estas características se demostró que la tasa de abortos en la adolescencia es 80/1000 embarazos en mujeres de 15 a 24 años. Esta cifra aumenta duplicándose a partir de los 24 años (Gráficos 3).

De esta manera, queda claro que la finalización del embarazo en un aborto, no es problema primariamente de los adolescentes. Por otro lado, al analizar la tasa de abortos en función de la paridad para el mismo grupo de edad nos encontramos que después del segundo parto las tasas de aborto tienen un crecimiento exponencial. Por lo tanto, el mayor número de abortos esta relacionado con la paridad, más que con la edad (Gráfico 4).

En ambos estudios se a precia, coincidentemente, que el grupo de las adolescentes no son las que presentan las tasas más altas de abortos.

¿Cómo se concuerdan los resultados antes enunciados, con la impresión clínica de los abortos adolescentes? La respuesta está en que la adolescente cuando aborta lo hace en las peores condiciones sanitarias, teniendo una mayor cantidad de complicaciones, que son precisamente los casos que se hospitalizan ((8)).

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((1)). CONASIDA. Estudio del Comportamiento Sexual de los Chilenos 2000

((2)). Molina R., Caba F.. Sexualidad y fecundidad adolescente en R. Molina, J. Sandoval, E. González Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Editorial mediterráneo. 2003 Cáp. 29 415-27

((3)). Molina R., Adolescencia y Embarazo un problema emergente en salud pública en R. Molina, J. Sandoval, E. González Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Editorial mediterráneo. 2003 Cáp. 31 443-48

((4)). INJUV Ministerio de Desarrollo Social. 7ª Encuesta Nacional de Juventud 2012

((5)). DEIS Ministerio Salud Chile 2015. www.deis.cl

((6)). Molina R., Pereda C., Cumsille F., Martínez L., Miranda E., T Molina T. Prevention of Pregnancy in High-Risk Women: Community Intervention in Chile in Abortion in the developing World A. Mundigo & C. Indriso WHO 1999 Pág. 57-77

((7)). Molina R., Molina T., Carrasco X., Eguiguren P. Profile of Abortion in Chile, with Extremely Restrictive Law. Open J Obstet & Gynecol 2013(3):1-12

((8)). Sandoval J., Molina R., Siles T., Aborto inducido en adolescentes en comunidades de Santiago. Rev. Chil. Obstet Ginecol Inf y de la Adolec 1997;(4)3: 21-28

((9)). Molina R., Luengo X., Sandoval J., et al. Factores de riesgo del embarazo, parto y recién nacido en adolescentes embarazadas Rev. Chil. Obstet Ginecol Inf y de la Adolec 1998; (5)1: 17-28

((10)). Sandoval J., Morbilidad Obstétrica en Adolescentes en R. Molina, J. Sandoval, E. González Salud Sexual y Reproductiva en la Adolescencia. Editorial mediterráneo. 2003 cap 32 443-48

((11)). Toledo V., Luengo X., Molina R., Murria N., Molina T. Y Villegas R. Impacto del programa de educación sexual: Adolescencia Tiempo de Decisiones. Rev.Soc Ch. Obst. Gin.Inf. y Adolec. 2000; (7)3: 73-86