El incremento de la prevalencia de las ITS virales, fundamentalmente las producidas por el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV), virus Papiloma Humano (HPV) y el virus Herpes Simplex (HSV), marcan una alerta epidemiológica a nivel mundial.

La impronta de estas enfermedades se basa en una serie de características, que incluye desde una dificultosa identificación hasta la transformación del proceso infeccioso en tumoral, por la capacidad del virus de incorporarse y modificar el genoma de la célula huésped. Son enfermedades que por ser contagiosas involucran a terceros, con consecuencias sobre la pareja y el embarazo.

Finalmente, el tratamiento antiviral es útil para disminuir la sintomatología en duración y/o intensidad pero no logra erradicar el virus y por tanto este permanecerá en el organismo aún cuando en ocasiones sea asintomático y siempre conservará la posibilidad de reactivarse ((4)).

Las ITS virales se pueden diferenciar en las que principalmente tienen manifestaciones generales como el HIV-SIDA, la Hepatitis B, y el Citomegalovirus; y aquellas que tienen manifestaciones predominantemente genitales como el Herpes genital y el HPV.

Herpes Genital

La característica de esta enfermedad son las úlceras genitales muy dolorosas y recurrentes, que motivan consulta médica rápida, sin embargo puede presentarse con síntomas muy vagos como picazón, ardor o sensación de hormigueo e incluso puede no presentar síntomas y aún así ser infectante. El contacto con virus herpes es de gran frecuencia y se conoce que alcanza a un 95% de la población. El tiempo que transcurre entre el primer contacto con el virus y los síntomas es de alrededor de 2 semanas, pero como el primer episodio puede ser asintomático y solo aparecer recurrencias años después, es difícil establecer con seguridad el momento del contagio.

Si bien existen distintos tipos de este virus, las lesiones genitales se asocian en un 70% al tipo 2. En un 30% el herpes genital es producido por el virus herpes tipo 1 (responsable fundamentalmente de lesiones bucofaríngeas).

Los factores de riesgo para adquirir el virus son los mismos que para adquirir cualquier otra ITS. Las recurrencias se deben al tránsito del virus por las fibras nerviosas desde los ganglios sacros (donde permanece en estado de latencia) hacia las mucosas. Estas recurrencias se ven asociadas a distintos factores entre los cuales destacan: estados de baja inmunidad, presencia de otras enfermedades, estados de estrés, trauma, coito e incluso la menstruación.((5,6,7,8,9))

Una de las complicaciones más importantes del herpes genital es el contagio del feto en el momento del parto, lo que produce una enfermedad grave en el recién nacido. Por esto se recomienda en casos de herpes genital la resolución del parto por operación cesárea.

Virus Papiloma Humano

Enfermedad es producida por el virus papiloma humano (HPV). Estos conforman un grupo de más de 70 tipos de virus, comparten características genéticas y se asocian a diferentes enfermedades, algunos poseen una intensa capacidad de inducir cáncer en diferentes partes del organismo, como en el cuello del útero, y de inducir lesiones del tipo verrugas en piel y mucosas.

En Chile, se ha detectado un incremento progresivo en la frecuencia relativa de condiloma acuminado (verrugas genitales producidas por papiloma virus) dentro de los diagnósticos en los centros centinelas de ITS. Este aumento ha sido de 16 a un 25% en los hombres heterosexuales y de 27.9 a 45.6% para las mujeres que no son trabajadoras sexuales entre los años 1999-2001. En las adolescentes es la consulta más frecuente en estos centros ocupando el 47.6% de los diagnósticos.

Dado que la mayor preocupación por este virus está relacionada con su capacidad carcinogénica, se clasifican dependiendo de ésta en: virus de alto riesgo (tipos: 16, 31, 58 y 56) los cuales no son los mismos que se han encontrado con mayor frecuencia en otro países, y de bajo riesgo como el 6 y el 11. Existen exámenes de tipificación viral que permiten determinar en diferentes muestras el tipo de virus del que se trata.

En estudios realizados en muestras de Papanicolaou (PAP), obtenidas de adolescentes sexualmente activas se determinó que 27% presentan el virus. En Chile la población general presenta una prevalencia de 14%, lo que evidencia una mayor vulnerabilidad en las adolescentes. Es importante saber que diferentes estudios además han demostrado que existen curaciones espontáneas y gran variabilidad en el tipo de virus que se encuentra en un misma persona en distintas etapas de su vida, es por esto que actualmente se pone en duda si efectivamente el encontrar un tipo de virus en el sea suficiente para tomar conductas terapéuticas y lo que se está estudiando es la confirmación de la incorporación del material genético del virus a las células del cuello del útero, exámenes que no se practican de rutina aún. La presencia del virus en un examen de Papanicolaou es un signo de alerta que obliga a controles periódicos y a mayores estudios ((10,11,12,13,14,15)).

Al igual que para otros virus el tratamiento permite que las lesiones de la piel desaparezcan pero una reaparición de las verrugas siempre es posible dado que la erradicación definitiva del virus es extremadamente difícil.

Actualmente se dispone de algunas vacunas anti HPV incorporadas en el Programa de Salud Escolar en Chile, lo que representa una gran esperanza para la prevención del cáncer del cuello uterino. No obstante, al igual que para la prevención de todas las ITS, la conducta sexual y el uso de preservativo son fundamentales.

Hepatitis B

Si bien el virus de la hepatitis B (HBV) tiene diversos mecanismos de transmisión tales como la vía sanguínea y de la madre al feto, actualmente la vía sexual es considerada como una de las más importantes fuentes de contagio. Esta enfermedad es producida por el virus de la hepatitis B, (HBV), responsable de causar hepatitis crónica con deterioro irreversible de la función hepática y de cáncer del hígado. Existe una importante cantidad de personas que portan el virus tanto sintomáticos como asintomático estimándose que alcanzan a 300 millones en el mundo.

Este cambio es determinante en el establecimiento de las políticas de salud. Seguramente la mayor transmisibilidad, sobre todo a través de la vía sexual, puede aumentar la prevalencia general de la enfermedad, a expensas de una mayor incidencia en adolescentes y jóvenes.

El HBV se puede obtener de todas las secreciones orgánicas de una persona con la infección aguda o de una persona portadora crónica. ((16))

La hepatitis B crónica puede ser sintomática o asintomática, se produce un deterioro progresivo e irreversible que conduce a la invalidez y posteriormente a la muerte del paciente. Al igual que otros virus, puede incorporarse al genoma celular, e inducir la aparición del carcinoma hépato-celular.

En los portadores crónicos es obligatorio el uso de condón en todo tipo de actividad sexual y evitar la lactancia natural.

Si la infección se adquiere durante el embarazo sobre todo en el tercer trimestre o existe un estado de portación crónica, a los recién nacidos se les administrará vacuna anti HBV.

Esta vacuna también se administra a grupos de alto riesgo y a la población en general que desee inmunizarse contra éste virus. En otros países la vacuna es de rutina, en nuestro país se han sugerido estudios para determinar la factibilidad de su incorporación a programas de vacunación.

Molusco Contagioso

Esta infección viral se incrementó en forma considerable en las últimas décadas (2% y 8%). Es muy frecuente en niños y en ellos la forma de transmisión predominante es por vía no sexual, sobre todo se efectúa a través de piscinas y mayormente, en época de verano

En adultos una vía de contagio frecuente es la sexual. Las lesiones son características y se encuentran en cualquier sector de la piel (excepto palmas y plantas). Son lesiones solevantadas umbilicadas de alrededor de 2mm de diámetro, en un número variable y que generalmente llevan a consultar. ((17))

((1)). Abreu M.: Infecciones de Transmisión Sexual en Salud Sexual y Reproductiva del Adolescente Molina R., Sandoval J., Gonzalez E. 1ª Edición: capitulo 22:288-313, 2003.

((2)). Adler, S.P. y col.: Pediatría Infect. Dis. J. 1996; 240-246.

((3)). Bernal, J.: Enfermedades de Transmisión Sexual. Epidemiología Actual. Serie Científica Básica No 1. Centro de Extensión Biomédica. Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

((4)). Suárez, M: Virus como agentes de E.T.S. Serie Científica Básica No 2. Centro de Extensión Biomédica. Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

((5)). Mertz, G.J.; Benedetti, J.; Ashley, R. et al.: Risk Factors for the Sexual Transmission of Genital Herpes. Ann Intern Med 1992; 116: 197-202.

((6)). Suárez, M; Saavedra, T.: Herpes Genital. Serie Científica Básica No 2. Centro de Extensión Biomédica. Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

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((15)). Ojeda, J.M.: Papiloma Virus. Enfermedades de Transmisión Sexual. Epidemiología Actual. Serie Científica Básica No 2. Centro de Extensión Biomédica. Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

((16)). Straus, S.E.: Hepatitis Viral. En: Schaechler, M.; Medoff, G.; Eisenstein, B.; Guerra, H.: Microbiología, 2a edición, Buenos Aires, Argentina, Edit. Panamericana: 550-62, 1994.

((17)). Farreras; Rozman: Medicina Interna. Vol. II. Enfermedades Infecciosas. Ediciones Dogma S.A. 11a edición. Barcelona, España, 1988.

((18)). Zeiguer, N.J.; Zeiguer, B.K.: Vulva, Vagina y Cuello. Infancia y Adolescencia. Editorial Panamericana, Buenos Aires, Argentina, 1996.

((19)). Boletín N°4 Enfermedades de Transmisión Sexual Diciembre 2001, GOBIERNO DE CHILE, Ministerio de Salud, Comisión Nacional del Sida, Area de Enfermedades de Transmisión Sexual.

((20)). M.A. Martinez, A. Barría, R. Meneses, P. Oyarzún, J. Sandoval. Vulvovaginitis en la adolescencia; estudio etiológico. Rev. Chil de Obstet y Ginecol. 2003;68(6): 499-502

((21)). Abreu, M.; Molina, R.; Ojeda, J.M.: Virus Papiloma Humano y Cáncer Cervical. Revista de la Sociedad Chilena de Ginecología de la Infancia y Adolescencia. Vol. 2, No 1. 1995.