Los enfoques varían desde los más tradicionales hasta los más liberales y que didácticamente se podrían describir en la siguiente forma:

Cultura del Silencio

Nada se habla, pues es un tema privado. La base de los conocimientos de la sexualidad se aprende con la experiencia. En esta cultura se desarrollan mecanismos para esconder el embarazo adolescente, no reconocer la agresión sexual intrafamiliar, no hablar de anticonceptivos, pues su conocimiento estimulará la sexualidad irrestricta y desenfrenada y la educación sexual es un instrumento o intermediario destinado a destruir a la juventud y casi se la compara al consumo de la droga. En otro ámbito, la mujer está destinada básicamente a la procreación y al cuidado del hogar. El aborto es negado en todas sus formas El predominio del varón es evidente y la discriminación femenina es lo clásico. Hay una fuerte "medicalización" o "sanitarismo" de la sexualidad humana. El concepto de Género y la definición formal del Género no existe.

Cultura Familiar exclusiva

La educación de la sexualidad está remitida única y exclusivamente al ámbito familiar. Es un bien privado, patrimonio familiar. Sólo se permite la educación de la sexualidad a los padres y apoderados y en general los temas que enfoca la Escuela son: la biología de la reproducción y los aspectos espirituales de la sexualidad. El enfoque es sólo hacia la familia nuclear. La enseñanza de la sexualidad en las escuelas es resistida y cuestionada.

Se crean serios conflictos cuando aparecen otros modelos de familia. Por lo tanto, la madre sola o el padre solo o los padres putativos en sus variadas formas, la familia extendida y los hogares sin hijos, quedan fuera de este ámbito, pues no sólo están fuera de los contenidos y enfoques de la enseñanza de la sexualidad, sino que además constituyen un mal ejemplo.

Delegación de la enseñanza de los aspectos biológicos por parte de la Familia a la Escuela

Se acepta que hay materias que son más complejas y que deben ser parte del programa de biología. Se centra el tema en la reproducción humana y para los alumnos mayores. Los aspectos No biológicos de la sexualidad se enfocan desde la visión espiritual con los componentes religiosos predominantes. Todavía es una sociedad castigadora, básicamente normativa. Las escolares que se embarazan son expulsadas del sistema educacional regular diurno y las leyes y reglamentos relativos a los delitos sexuales no consideran las fases de prevención y rehabilitación, fracasando en su aplicación. La búsqueda del culpable es lo fundamental. La protección de la mujer violada es una responsabilidad de ella, "pues por algo sucedió".

Familia y Escuela co-responsables de la educación de la sexualidad.

Se inician políticas oficiales acerca de la educación sexual, delegando los contenidos y metodologías de enseñanza a cada comunidad escolar. Predominan los aspectos políticos en el manejo estratégico, pues los conocimientos acerca del tema son limitados y por lo tanto hay desconfianza con los diferentes modelos de educación de la sexualidad. La investigación en educación de la sexualidad, es aun resistida y los resultados de las mismas, o no se aceptan o se interpretan de acuerdo con el origen o ideología de los investigadores.

A nivel escolar, predomina el concepto que: debe ser entregada por "especialistas" o "expertos". Es difícil aceptar que todos los profesores pueden ser capacitados, como cualquier padre de familia que orienta y transmite los conocimientos básicos de la sexualidad humana.

Los organismos de Gobierno poseen conductas dilatorias y desarrollan pseudo programas pilotos con baja inversión que no aseguran éxito alguno. Así la responsabilidad es de la comunidad que los aplica y no de las autoridades.

Escuela, Familia y Comunidad participan de la Educación de la Sexualidad como parte integrante regular de la cultura y desarrollo humano

La familia sigue siendo la base fundamental de la transmisión de valores. Se acepta que hay varios modelos de familia y que su espacio en la sociedad es un derecho. También se acepta que la familia necesita de la participación activa de la escuela en la transmisión de conocimientos y valores, en el ámbito de la Sexualidad Humana.

Se percibe que no sólo es necesaria la adquisición de conocimientos, sino que la metodología docente es tanto o más importante. Existe un programa de Educación Sexual recomendado por las Direcciones de Educación o Ministerios en el cual se describen los objetivos y las materias que debe cubrir un programa. Se dan las facilidades y se invierte en capacitación de los docentes.

Se detecta además que es posible aplicar métodos de enseñanza de la educación sexual en todos sus aspectos y que puede ser adaptada a las diferentes ideologías y aproximaciones culturales, pues las bases del desarrollo humano, son las mismas.

Se aprende que lo más difícil es la enseñanza de los aspectos psicológicos y sociales de la sexualidad relacionados con los cambios de estilo de vida sana y conductas responsables de los individuos.

Se elimina el conflicto del momento de inicio de la educación sexual, pues se entiende que ésta es de siempre. Lo que varía son los contenidos y los métodos de acuerdo con el desarrollo evolutivo normal del ser humano desde el nacimiento al adulto y la senectud. También se entiende que no es necesario tener un ramo especial llamado educación sexual, sino que es parte inherente de toda la enseñanza curricular y que la dificultad es el método de la integración de materias en forma transversal. La enseñanza de la educación de la  sexualidad sigue métodos más atrayentes, participativos y vivenciales a través de talleres donde se integran los alumnos y padres y donde los valores, principios, ideologías y normas son de responsabilidad de todo el sistema de acuerdo con lo que cada uno elige.

En el proceso más avanzado, los establecimientos usan diferentes modelos de educación sexual, pues la educación sexual ya es parte de lo que entrega cada familia y la escuela pasa a ser un ordenador didáctico y un foro de los temas de sexualidad tanto en los conocimientos, actitudes y prácticas, como en los aspectos culturales, ideológicos y valóricos de la sexualidad. Ya no se discute acerca del modelo ideal de educación de la sexual, pues no existe. Sólo existe un proceso dinámico interactivo y que se adapta a las necesidades y demandas de los alumnos y la sociedad.

Tu valoración:
Promedio de votaciones: 4.3